Gabriela Aranda
La Facultad de Filosofía y Letras de la UATx dio a conocer este día el programa oficial del IX Congreso Nacional de Lengua y Literatura, un espacio que promete abrir diálogo, reflexión y análisis en torno a las lenguas y su papel en la construcción de identidad.
Durante la presentación, la ponente Lucero Flores Nájera, originaria de Rafael Delgado, Veracruz subrayó la importancia de mirar hacia el pasado para comprender quiénes somos en el presente. “Debemos conocer nuestra historia y a nuestros antepasados para tener un conocimiento de nuestra persona”, expresó ante la audiencia.
Un corpus lingüístico para preservar el náhuatl
Como parte de su intervención, Flores Nájera explicó que se realizó un corpus lingüístico del náhuatl, herramienta fundamental para la elaboración de cápsulas audiovisuales, que ardúo trabajo se llevaron a cabo. En este proyecto participaron incluso personas que no eran hablantes de la lengua; sin embargo, lograron vocalizar correctamente las palabras en náhuatl, demostrando que con acompañamiento y compromiso es posible acercarse a una lengua originaria de manera respetuosa y efectiva.
Destacó que la lengua es vital para diversas regiones, especialmente en Veracruz, donde aún se mantienen tradiciones y rituales, como los dedicados al dios del fuego Mitlaltecuitl durante el Día de Muertos.
Un dato que llamó particularmente la atención fue que en algunas comunidades se habla náhuatl en todos los ámbitos de la vida cotidiana: se dirigen en esta lengua a niñas, niños, personas adultas e incluso a los perritos en situación de calle, sin excepción.
Lengua, cultura y economía
La ponente también resaltó que hablar una lengua originaria puede convertirse en un recurso económico, pues la presencia de hablantes nativos genera interés turístico, lo que a su vez produce derrama económica en las comunidades donde el náhuatl sigue vivo.
No obstante, advirtió que tanto la cultura como la lengua son dinámicas; es decir, evolucionan con el tiempo y no pueden imponerse de manera forzada. Cuando los hablantes se reducen a minorías vulnerables, el riesgo de desaparición aumenta. Y cuando una lengua muere, se pierde con ella todo el conocimiento acumulado a lo largo de generaciones.
Como dato interesante, mencionó el concepto de calco del náhuatl, es decir, palabras o expresiones propias de una región que solo sus habitantes comprenden plenamente. Estas funcionan de manera similar a los anglicismos en otras comunidades: fuera de su contexto, pueden resultar extrañas o difíciles de entender.
El IX Congreso Nacional de Lengua y Literatura se perfila así como un espacio clave para reflexionar sobre la preservación lingüística, la identidad cultural y el valor vivo de nuestras lenguas originarias.
