La senadora de Morena por Tlaxcala, Ana Lilia Rivera Rivera, atraviesa uno de los momentos más complejos de su trayectoria política. Tras una serie de declaraciones polémicas y desencuentros con medios de comunicación, su liderazgo comienza a ser cuestionado incluso dentro de su propio grupo.
La legisladora que calificó de “estúpidos” a representantes de la prensa, confirmó que no fue convocada a la más reciente gira de la presidenta Claudia Sheinbaum por el estado.
El hecho destapó nuevamente la pregunta que sigue sin respuesta, ¿cuál es el proyecto político que la senadora ofrece a Tlaxcala?
En sus comunicados más recientes, Rivera ha destacado acciones del gobierno federal, como el impulso educativo y la reforma a la jornada laboral de 40 horas. Sin embargo, en ninguno de ellos se detallan iniciativas propias o gestiones específicas en beneficio del estado.
En un momento clave para Morena, que busca consolidar resultados para 2027 en Tlaxcala, la ausencia de una agenda local clara comienza a pesar.
Mientras el movimiento redefine perfiles y equilibrios internos, en la entidad crece la exigencia de resultados concretos más allá de la retórica.
