- Sin estrategia visible de contención ni comunicación del riesgo por parte de las autoridades estatales y municipales
La presencia del gusano barrenador (Cochliomyia hominivorax) en Tlaxcala ha dejado de ser exclusiva del ganado. Casos en perros en Panotla y San Pablo del Monte confirman su presencia en el entorno urbano.
Según SENASICA, en 2026 se han confirmado tres casos en la entidad: un equino en marzo en Ixtenco y dos en caninos registrados el 22 y el 27 de abril; estos últimos continúan activos. Desde semanas previas, el Observatorio Ciudadano de Protección Animal (OCPA), había advertido el riesgo de expansión hacia animales de compañía ante reportes en otras entidades.
La evolución de los casos confirma la necesidad de vigilancia, prevención y comunicación del riesgo. Aunque la plaga puede presentarse en contextos regionales, la preparación institucional y la información oportuna son clave para reducir riesgos y detectar casos a tiempo. Sin embargo, tras la confirmación de estos casos, no se ha dado a conocer una postura clara ni un plan de acción visible por autoridades estatales y municipales en sanidad animal, salud pública y bienestar animal.
Tampoco se han informado medidas para la población ni acciones coordinadas con municipios para atender animales en situación de calle, grupo particularmente vulnerable. En materia sanitaria, la oportunidad en la respuesta es crítica. La falta de información y coordinación limita la contención y genera incertidumbre. La comunicación del riesgo forma parte de la respuesta sanitaria.
El OCPA ha difundido información preventiva con base en reportes oficiales, pero su función es ciudadana y no sustituye responsabilidades institucionales.
Por ello, se hace un llamado público urgente al Gobierno del Estado de Tlaxcala y autoridades municipales para informar acciones, protocolos y medidas de prevención.