Demian Márquez | La dirigencia estatal del Partido Revolucionario Institucional en Tlaxcala, encabezada por Enrique Padilla Sánchez, respaldó el posicionamiento emitido por el Comité Ejecutivo Nacional del partido, en el que se acusa a Morena de mantener presuntos vínculos con el crimen organizado y se propone inhabilitar de por vida a partidos y funcionarios relacionados con actividades delictivas.
Durante una rueda de prensa, la dirigencia priista señaló que el mensaje fue replicado de manera simultánea en las 32 entidades del país como muestra de unidad partidista.
En el pronunciamiento, el PRI calificó a Morena como un “narcopartido” y sostuvo que existen casos que evidencian presuntas relaciones entre actores políticos y grupos criminales.
El documento hace referencia al caso del ahora exgobernador Rubén Rocha Moya en Sinaloa.
Además, se mencionó la emisión de fichas rojas de la Interpol contra diversos exfuncionarios señalados por posibles vínculos con el narcotráfico.
En el posicionamiento también se cuestionó el paradero del senador Enrique Inzunza Cázarez, a quien el PRI acusó de evadir a la justicia y de presuntamente fungir como intermediario entre actores políticos y grupos delictivos en Sinaloa.
La dirigencia priista aseguró que la situación en esa entidad ha provocado un clima de incertidumbre y violencia para las familias, al tiempo que acusó al gobierno federal de actuar con omisión frente a los señalamientos contra integrantes de Morena.
Asimismo, criticó que, mientras algunos actores políticos son investigados, otros presuntamente relacionados con actividades ilícitas continúan protegidos.
Finalmente, el PRI reiteró su propuesta de cancelar el registro de Morena ante el Instituto Nacional Electoral y de impulsar reformas para impedir que personas con vínculos con el crimen organizado ocupen cargos públicos o participen en la vida política del país.