• Jaime Piñón Valdivia aseguró en Sin Anestesia que el Partido Verde pretende llegar hasta el final en el proceso rumbo a la coordinación, medir su verdadera fuerza electoral y competir sin alianzas en ayuntamientos y diputaciones locales.

Mariana LOVERA | El Partido Verde Ecologista de México (PVEM) se prepara para competir en 2027 con una estrategia que busca fortalecer su presencia territorial, dejar atrás la imagen de “partido satélite” y colocar al alcalde de Huamantla, Salvador Santos Cedillo, como su principal apuesta en la carrera, primero por la coordinación de la 4T y posteriormente por la gubernatura de Tlaxcala.

Así lo señaló Jaime Piñón Valdivia, enlace del Comité Ejecutivo Nacional (CEN) del PVEM en Tlaxcala, durante una entrevista en el programa Sin Anestesia, conducido por Mariana Lovera y Edgar García, donde habló sobre los retos, objetivos y escenarios que enfrenta el instituto político rumbo al próximo proceso electoral.

Piñón Valdivia sostuvo que el Verde atraviesa una etapa distinta y que actualmente su prioridad es posicionar a Salvador Santos en todo el estado, particularmente en regiones donde todavía existe un mayor reconocimiento de su nombre que de su imagen y trayectoria política.

De acuerdo con el representante partidista, el PVEM considera que el perfil del presidente municipal de Huamantla puede conectar particularmente con las nuevas generaciones y representar un cambio generacional frente a otros actores que participan en la sucesión estatal.

Uno de los principales retos para 2027, explicó Piñón Valdivia, será conocer el verdadero peso electoral del PVEM en Tlaxcala. Según sus estimaciones, el partido cuenta actualmente con una votación que oscila entre 10 y 13 por ciento; sin embargo, señaló que las candidaturas comunes y coaliciones de procesos anteriores han dificultado establecer con precisión cuánto representa por sí mismo.

Por ello, la intención es competir de manera independiente en las elecciones de ayuntamientos y diputaciones, mientras que una eventual coalición quedaría concentrada en la elección por la gubernatura.

Bajo ese escenario, el Verde se ha fijado una meta ambiciosa: pasar de los siete ayuntamientos que actualmente refiere tener a conquistar entre 10 y 15 presidencias municipales, además de integrar una bancada de entre dos y seis diputados en el próximo Congreso del Estado.

“Nos vemos fuertes, consolidados”, afirmó Piñón, quien explicó que precisamente la decisión de ir solos en buena parte de las elecciones permitiría conocer con mayor claridad la fuerza real del partido.

Respecto al proceso político que se desarrolla rumbo a la candidatura a la coordinación de la 4T, Piñón aseguró que el PVEM no pretende retirar anticipadamente a Salvador Santos ni utilizar su participación únicamente como instrumento de negociación.

“El Verde no va a abandonar la contienda interna. El Verde va a llegar hasta donde se marque la final”, sostuvo.

Explicó que, independientemente de si las definiciones ocurren en septiembre, noviembre o diciembre, el partido pretende permanecer hasta el cierre y contrastar sus propias mediciones con las que realicen Morena y el Partido del Trabajo.

Para Piñón, esos números serán fundamentales en cualquier negociación posterior, pues sostuvo que quien resulte finalmente elegido por Morena, sea hombre o mujer, tendría que dialogar con un Partido Verde en condiciones diferentes a las que existían meses atrás.

Durante Sin Anestesia, el enlace nacional también abordó la relación del PVEM con la administración estatal y reconoció que los acuerdos establecidos al inicio del actual gobierno no se desarrollaron como esperaba su partido.

Piñón afirmó que administrativamente “nos fue mal” y sostuvo que los acuerdos no fueron cumplidos, situación que, desde su perspectiva, terminó por relegar al Verde dentro de la administración.

Explicó que entre las áreas que tradicionalmente busca encabezar el PVEM en los gobiernos de coalición se encuentran aquellas relacionadas con el medio ambiente. En el caso de Tlaxcala, aseguró que inicialmente existió disposición para ello, pero posteriormente las condiciones cambiaron.

El propio Piñón recordó que permaneció aproximadamente ocho meses dentro de la administración estatal y que, tras informar la situación a la dirigencia nacional, recibió la instrucción de retirarse.

A pesar de ese distanciamiento, dejó abierta la posibilidad de construir nuevos acuerdos políticos, aunque dejó claro que éstos tendrían que establecerse bajo nuevas condiciones.

Otro de los desafíos identificados por el PVEM es conquistar a un electorado joven que, según Piñón, consume información de manera distinta y mantiene distancia frente a los políticos tradicionales.

El dirigente consideró que las nuevas generaciones cuentan con mayor acceso a información y son más difíciles de convencer mediante las promesas tradicionales de campaña. Por ello, planteó que temas como empleo, emprendimiento, oportunidades económicas y permanencia de los jóvenes en Tlaxcala tendrán que ocupar un lugar importante en la discusión rumbo a 2027.

En ese terreno, el Verde pretende aprovechar la edad y trayectoria de Salvador Santos, a quien Piñón presentó como un perfil capaz de acercarse a ese sector y trasladar su experiencia como alcalde de Huamantla hacia una propuesta de alcance estatal.

Piñón reconoció que históricamente el PVEM ha enfrentado dificultades para crecer en Tlaxcala y que durante años sus alianzas estuvieron orientadas principalmente a conservar el registro y obtener representación proporcional.

Sin embargo, sostuvo que el escenario ha cambiado y que competir con mayor independencia permitirá comprobar si el partido cuenta actualmente con una estructura electoral capaz de disputar espacios por sí mismo.

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