- Israel N., director de la Escuela de Música del Estado de Tlaxcala, conducía una de las unidades involucradas; afectados señalan presunto trato diferenciado tras el percance.
Mariana LOVERA | Un funcionario del Gobierno del Estado se encuentra en el centro de los señalamientos tras un accidente ocurrido en Amaxac de Guerrero, donde una camioneta roja y una unidad que transportaba peregrinos se vieron involucradas en un choque que dejó varias personas lesionadas, entre ellas menores de edad.
Se trata de Israel N., director de la Escuela de Música del Estado de Tlaxcala (EMET), quien, de acuerdo con testimonios proporcionados a La Bestia Política, conducía la camioneta particular involucrada en el percance registrado en la zona conocida como Dos Arroyos.
Los afectados aseguran que el funcionario presuntamente presentaba signos de haber ingerido alcohol. Sin embargo, hasta el momento no se cuenta con información oficial que confirme mediante una prueba de alcoholemia dicha versión.
De acuerdo con los testimonios, los peregrinos se encontraban a pocos metros de llegar a su destino cuando ocurrió el impacto. Tras el accidente fue necesaria la intervención de cuerpos de emergencia para atender a los lesionados.
Los denunciantes relataron que inicialmente Israel N. habría manifestado su disposición para responder por los daños; no obstante, aseguran que transcurrieron varias horas sin alcanzar un acuerdo.
Posteriormente, ambos conductores fueron trasladados a San Pablo Apetatitlán mientras se determinaba su situación. Según los afectados, Israel N. manifestó sentirse mal y posteriormente salió del lugar a bordo de una ambulancia, presuntamente para recibir atención médica.
El conductor de la unidad que transportaba a los peregrinos también habría manifestado malestar; sin embargo, de acuerdo con los testimonios, permaneció detenido.
Esta situación provocó inconformidad entre los afectados, quienes cuestionan si existió un trato diferenciado hacia el funcionario estatal y solicitan a las autoridades aclarar bajo qué circunstancias abandonó las instalaciones y a qué institución médica fue trasladado.
Hasta ahora no existe información oficial que permita acreditar que servidores públicos hayan intervenido deliberadamente para liberar al funcionario o permitirle evadir alguna responsabilidad. Por ello, los afectados exigen que las autoridades transparenten lo ocurrido.
También solicitan informar si se practicaron pruebas de alcoholemia, cuál es la situación jurídica de ambos conductores y quién deberá responder por los daños materiales, las lesiones y los gastos generados por el accidente.
Los afectados sostienen que el hecho de ocupar un cargo público no debe significar privilegios ni un trato distinto ante la autoridad, por lo que demandan que se deslinden responsabilidades conforme a derecho.
La Bestia Política mantiene abierto el espacio para la postura del funcionario, así como de las autoridades municipales y estatales involucradas, para incorporar su versión de los hechos.