Durante la vigésimo séptima sesión ordinaria del congreso del estado, el diputado Perredista, Juan Manuel Cambrón, se reservó en lo particular, los Artículos 12, 20 y 23 del dictamen por el que se expide la Ley Orgánica del Tribunal de Justicia Administrativa del Estado de Tlaxcala.

Cambrón fue claro al mencionar que en la fracción VII del Artículo 17 de la ley se establece que…

“El Pleno del Tribunal es competente para conocer y resolver responsabilidades administrativas, así como el recurso de Apelación, el cual procederá, exclusivamente, en contra de las resoluciones dictadas por las Ponencias. De aquí que, si se considera que las personas titulares de las Magistraturas, que son al mismo tiempo las Ponencias, y que, al mismo tiempo, integran el Pleno del Tribunal, el cual debe resolver el recurso de apelación contra las resoluciones de las citadas ponencias, entonces, dichas ponencias se convierten en juez y parte, lo que resulta atentatorio al mencionado principio de imparcialidad que toda autoridad judicial debe observar”

En la redacción del Artículo 23, Cambrón señaló que se está considerando una estructura unitaria y colegiada para el Tribunal de Justicia Administrativa, pues por una parte se establece en los Artículos 10 y 17 las atribuciones del Pleno que, desde luego, serán colegiadas y, en el Artículo 23, las atribuciones de las Ponencias, pero sin que se diga explícitamente en ninguna parte de la Ley, el carácter unitario y, en consecuencia, resolutor de las Ponencias.

Afirmó que si de lo que se trata es establecer dos instancias en los procedimientos administrativos, entonces debe establecerse explícitamente de esa manera, pero salvaguardando principios constitucionales como el de imparcialidad de la autoridad judicial y garantizar el derecho a juicio de los particulares.

Cambrón Soria cuestionó el dictamen al manifestar que carece de un análisis y una evaluación sobre el número de asuntos que actualmente tiene en trámite el Tribunal…

“¿Qué se busca, qué se pretende al dejar sin claridad el funcionamiento unitario y colegiado del Tribunal, violentando el principio de imparcialidad judicial?. Por una parte, se está mediatizando, burocratizando la impartición de justicia, que lejos de ser pronta y expedita, tal y como lo establece el mismo Artículo 17 Constitucional, se vuelve tan solo un camino tortuoso, engorroso”.

Cambrón reconoció que esta ley orgánica del tribunal de justicia administrativa es por demás urgente, esencial y necesaria por lo que le dio su voto a favor en lo general, pero en lo particular tiene preocupantes deficiencias que la hacen onconstitucional.

Por lo anterior el diputado Cambrón propuso que se desechen los Artículos 12, 20 Apartado A fracción III y 23 de la Ley Orgánica a expedirse, a efecto de que se regrese a la Comisión Dictaminadora para que se establezca claramente, el carácter colegiado y, en su caso, unitario, que debe tener el Tribunal.

Sin embargo la mayoría morenista en el pleno le votó en contra y el dictamen pasó sin modificación alguna.

 

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Morena construye unidad con rumbo Ana Lilia Rivera Rivera Morena tiene ante sí el reto de mantener la unidad de su movimiento y fortalecer su organización rumbo a 2027. La tarea implica preservar los principios que le dieron origen, establecer reglas claras para la participación política y mantener el compromiso con la transformación que millones de mexicanas y mexicanos respaldaron en las urnas. Este sábado, el Consejo Nacional de Morena se reunió para abordar asuntos relevantes para la vida interna del partido y su preparación ante el próximo proceso electoral. Entre los temas previstos estuvieron la política de alianzas y los lineamientos que deberán orientar la actuación de quienes participamos como coordinadores estatales, y quienes participarán como coordinadores distritales y municipales. La importancia de estos asuntos va más allá de la organización electoral. Morena nació como un movimiento que convocó a personas con distintas experiencias y trayectorias, unidas por la convicción de que la política debía estar al servicio del pueblo. Esa diversidad continúa siendo parte de su identidad y representa una responsabilidad para quienes tenemos la tarea de contribuir a su desarrollo. La unidad no significa pensar de la misma manera ni renunciar a las diferencias. Significa reconocer que existe un propósito común y que las aspiraciones personales deben conducirse con respeto a los principios y a las reglas de la organización. Un movimiento con presencia en todo el país necesita mecanismos claros para tomar decisiones, procesar sus diferencias y mantener la participación de su militancia. Por eso, los lineamientos rumbo a 2027 tienen una relevancia particular. Quienes asumimos responsabilidades de coordinación debemos tener presente que se trata de tareas al servicio del movimiento, no de posiciones que otorguen privilegios personales. Su actuación debe corresponder a los principios de honestidad, congruencia y respeto a la ciudadanía. El mismo compromiso debe prevalecer en la definición del resto de las coordinaciones. Los procesos internos tienen que desarrollarse con apego a las reglas que establezca el partido y con la responsabilidad de entender que la confianza ciudadana se construye con trabajo, resultados y cercanía con la gente. Ninguna aspiración puede estar por encima del proyecto colectivo. La política de alianzas es otro tema fundamental. La construcción de acuerdos con otras fuerzas políticas puede contribuir a alcanzar objetivos compartidos, pero debe mantener como referencia los principios y las causas ciudadanas. Las alianzas tienen sentido cuando permiten avanzar en la transformación del país y responder a las necesidades de la población. En Tlaxcala, como en todo el país, el trabajo de nuestro movimiento debe conservar su vínculo con las comunidades. La organización no se fortalece únicamente con reuniones o decisiones de sus órganos directivos. También requiere escuchar a la militancia, mantener el diálogo con la sociedad y atender los problemas cotidianos de las familias. La transformación no es una tarea que concluya con una elección ni se sostiene solamente con triunfos electorales. Exige participación, organización y congruencia entre lo que decimos y lo que hacemos. Por eso, quienes formamos parte de Morena tenemos la responsabilidad de mantenernos cerca de la gente y de demostrar que los principios del movimiento se reflejan en nuestra conducta pública. El camino hacia 2027 demanda madurez política. La unidad debe expresarse en el respeto a las decisiones adoptadas conforme a las reglas, en el cumplimiento de las responsabilidades y en la disposición para trabajar por objetivos comunes. También requiere reconocer que la militancia y la ciudadanía son parte fundamental de cualquier proyecto que aspire a mantener su legitimidad. Morena tiene una historia construida por muchas mujeres y hombres que dedicaron años a organizarse, participar y defender una transformación democrática del país. Honrar esa historia significa actuar con responsabilidad, cuidar la organización y no perder de vista que el centro de nuestra actividad política debe seguir siendo el bienestar del pueblo. Nuestra tarea es mantener los principios, fortalecer la organización y trabajar con la convicción de que la transformación se construye todos los días. La unidad adquiere verdadero sentido cuando se sostiene en el respeto, en reglas compartidas y en el compromiso de poner el interés colectivo por encima de cualquier aspiración individual.