- Desde comunidades y municipios de Tlaxcala, la senadora llama a una transformación verdadera y no permitir vicios como la corrupción, la impunidad y el nepotismo, prácticas propias del viejo régimen
En el marco de la Revolución de las Conciencias que vive Tlaxcala y el país, la senadora Ana Lilia Rivera Rivera afirmó que es indispensable transformar de raíz la forma de gobernar, desterrando prácticas que durante décadas dañaron la vida pública de México y el Estado y que hoy no deben repetirse bajo ninguna circunstancia.
Durante sus recorridos por comunidades y municipios de Tlaxcala, donde mantiene un diálogo cercano y permanente con la ciudadanía a través de asambleas informativas en defensa de la presidenta Claudia Sheinbaum, la legisladora sostuvo que no puede haber una transformación verdadera mientras persistan vicios como la corrupción, la impunidad y el nepotismo, prácticas propias del viejo régimen que —reconoció— en algunos casos han sido replicadas incluso por quienes se dicen parte del cambio.
Rivera Rivera subrayó que el pueblo sabe perfectamente quién actúa con honestidad y quién pretende engañar, y destacó que hoy existe una diferencia fundamental respecto al pasado: es la ciudadanía quien tiene en sus manos el poder de decidir y elegir a sus autoridades de manera consciente, libre e informada.
En ese sentido, compartió una reflexión clara y directa con las y los tlaxcaltecas: no dejarse confundir ni condicionar por la entrega de dádivas como despensas, tinacos o calentadores, prácticas que no resuelven los problemas de fondo y que históricamente han sido utilizadas para manipular la voluntad popular.
La senadora reiteró que gobernar con honestidad, valentía y cercanía con el pueblo no es un discurso, sino una convicción que se demuestra con hechos, congruencia y responsabilidad pública. Aseguró que en sus asambleas y encuentros comunitarios seguirá hablando con claridad, escuchando a la gente y defendiendo el derecho del pueblo a un gobierno digno, transparente y verdaderamente comprometido con el bienestar colectivo.
También destacó que Tlaxcala tiene una profunda tradición comunitaria y de organización social, por lo que llamó a fortalecer la participación ciudadana desde los barrios, ejidos y comunidades, como la mejor defensa frente a los intentos de regresar a prácticas clientelares. “Cuando el pueblo se organiza y toma conciencia, ningún engaño prospera”, afirmó.
Ana Lilia Rivera reafirmó que la transformación se construye desde el territorio, con la confianza de la ciudadanía y con la firme decisión de no repetir los errores del pasado, por más normalizados que hayan estado durante años.
