• “Nos reunimos en el corazón de nuestra ciudad modelo para conmemorar 160 años de sueños compartidos»: Javier Rivera Bonilla

Mariana LOVERA// En el marco del 160 aniversario de la fundación de la Ciudad de Apizaco, el presidente municipal Javier Rivera Bonilla encabezó la ceremonia conmemorativa donde destacó el origen ferroviario de la ciudad, su vocación cosmopolita y el papel fundamental de su gente en la construcción de este municipio considerado «modelo» y motor económico del estado.

Durante su mensaje, el edil recordó que fue el 1 de marzo de 1866 cuando quedó asentado el primer registro oficial de la estación de Apizaco, en un informe presentado al Ministerio de Industria y Fomento,  documento que mencionaba en seis ocasiones a esta demarcación.

«Se destacaba su valor estratégico como punto de convergencia entre el puerto de Veracruz y las dos ciudades más importantes de la República en ese momento, la Ciudad de México y Puebla. Lo que quizás nadie se imaginó entonces fue que esas vías no sólo traerían trenes, traerían futuro y destino», expresó Rivera Bonilla.

El alcalde subrayó que el ferrocarril dio origen a Apizaco y lo convirtió en un polo de desarrollo, al que llegaron más de mil 500 trabajadores ingleses, una colonia francesa que abrió hoteles y restaurantes, y más tarde la comunidad española que enriqueció la gastronomía y tradiciones locales. «Así nació Apizaco, diversa, universal y cosmopolita», afirmó.

Al hacer un recuento histórico, mencionó que el 7 de mayo de 1873, al elevarse a la categoría de municipio, «quedó claro que esta tierra no sería pasajera en la historia, estaba destinada a consolidarse».

Rivera Bonilla enfatizó que la grandeza de Apizaco no se explica únicamente por los rieles, los edificios o su ubicación privilegiada, «se explica por su gente, por las madres y los padres que madrugan cada día para sacar adelante a sus hijos, por los comerciantes que levantan sus cortinas con esperanza, por quienes trabajan en el taller, en la escuela, en la oficina y también por nuestros ferrocarrileros, orgullo de nuestra identidad».

El presidente municipal destacó que Apizaco es hoy «motor económico del estado, es conexión, es memoria y cambio, pero ante todo es comunidad, es familia, es sentido de pertenencia».

En el ámbito político, reconoció el respaldo de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, y el acompañamiento de la gobernadora Lorena Cuéllar Cisneros para impulsar el desarrollo de la ciudad, aunque precisó que «la fuerza transformadora más poderosa está en cada colonia, en cada comunidad y en cada hogar».

Al hablar del concepto de municipio transformador, Rivera Bonilla explicó que no se refiere únicamente a la acción de gobierno, sino a «colocar el bien común en el centro de cada decisión, es hacer de la fraternidad y la honestidad una forma cotidiana de convivencia».

El edil, visiblemente emocionado, compartió su vínculo personal con la ciudad: «Aquí conformé los vínculos que marcaron mi vida, me enamoré de su gente, de su espíritu trabajador, de su calidez. Por eso lo digo con convicción y con el corazón en la mano: me siento profundamente orgulloso de ser apizaquense».

Finalmente, convocó a la ciudadanía a honrar el esfuerzo de quienes antecedieron y asumir la responsabilidad de heredar un mejor lugar a las siguientes generaciones: «Que cada niña y cada niño sepa que viven en una tierra de oportunidades, que cada persona adulta mayor tenga la certeza de que su trabajo construyó cimientos firmes. A 160 años de historia, el legado de esfuerzo impulsa la transformación de Apizaco por un mejor futuro».

«Con emoción, gratitud y esperanza, ¡que viva Apizaco!», concluyó.

Para culminar, las autoridades, entre las que se encontraba diputados locales, miembros de ayuntamiento y Gelacio Montiel, en representación de la gobernadora, develaron una placa alusiva.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *