Mariana LOVERA// Un análisis de la conversación digital en torno a la marcha del 8 de Marzo en Tlaxcala revela un saldo neto positivo de +15 puntos, con un 45% de publicaciones de apoyo, aunque la violencia de género, las pensiones alimenticias y la iconoclasia concentraron los temas más debatidos.
De acuerdo con el estudio «Escucha Digital 8M Tlaxcala 2026», realizado por Impulso Mercadológico, durante el 8 y 9 de marzo se registraron tres picos de actividad digital: el desarrollo de la marcha (14:00-18:00), los actos de iconoclasia y reacciones virales (18:00-23:00), y el análisis post-evento en Facebook e Instagram (8:00-10:00 del 9 de marzo).
El informe señala que el 31.34% de las conversaciones estuvieron centradas en la demanda de justicia y seguridad ante feminicidios, lo que posiciona a la violencia de género como el principal motor de la movilización digital. Le sigue de cerca el tema de pensiones alimenticias, que alcanzó un 22.69% de las menciones, revelando una demanda ciudadana activa y con potencial de visibilización.
El 41% de las valoraciones positivas destacaron el carácter pacífico y ordenado de la marcha. Sin embargo, la iconoclasia —principalmente pintas— concentró el 24.68% de las críticas negativas. El estudio advierte que este tipo de acciones representan un «riesgo comunicacional», pues pueden eclipsar las demandas legítimas del movimiento feminista.
Otro de los hallazgos clave es el desencanto hacia la gobernadora de Tlaxcala, también mujer, que acumuló el 21.67% de las conversaciones negativas. El análisis lo señala como un «flanco de vulnerabilidad política» que merece atención institucional, al reflejar expectativas insatisfechas incluso desde una perspectiva de género.
Más de la mitad de la conversación neutral (53.79%) correspondió a reportes logísticos sobre rutas, horarios y desarrollo de la marcha, mientras que el 40.69% fue cobertura factual de medios y declaraciones oficiales de «saldo blanco».
El estudio concluye que, pese a las críticas, el balance digital del 8M en Tlaxcala fue moderadamente positivo, con un respaldo ciudadano que legitima las demandas, pero también con señales de alerta para el movimiento y las autoridades.