Por Mariana LOVERA

Qué fácil es decir que es tiempo de mujeres cuando todavía no se reparten las candidaturas. El problema viene después, cuando una decisión electoral atraviesa el proyecto del alcalde, los acuerdos del dirigente o las aspiraciones de quienes ya se veían despachando en la presidencia municipal.

Eso ocurre en Tlaxcala con la reserva de 15 municipios para candidaturas exclusivas de mujeres. Al 4 de noviembre, se contabilizaban 27 impugnaciones contra los lineamientos del Instituto Tlaxcalteca de Elecciones. En la lista aparecen Morena, PRI, PAN, PT, Verde, Movimiento Ciudadano y partidos locales. Para cuestionar esta medida sí hubo coincidencias entre adversarios.

Desde luego, impugnar es un derecho. El ITE tiene que sostener jurídicamente sus acuerdos y el tribunal debe revisar sus alcances. Pero tampoco puede pedirse que la discusión se quede entre abogados cuando varios de los inconformes tienen intereses electorales a la vista.

En Apizaco está Javier Rivera Bonilla. El alcalde quiere continuar su carrera política en el municipio y acudió al TET contra el acuerdo de paridad. Su recurso quedó registrado con el número TET-JDC-192/2026, turnado el 22 de octubre. Antes había anunciado su participación por la coordinación municipal de la Cuarta Transformación y su desacuerdo con la reserva.

Rivera puede defender su derecho a competir. También tendrá que explicar a las mujeres de su partido por qué deben seguir esperando si la posibilidad de una candidatura femenina interfiere con sus planes. Ahí se conocerá cuánto pesa el discurso de la transformación cuando toca repartir el poder en casa.

En esa misma casa está Juan Pablo Morales Rico, quien confirmó su registro en Morena con miras a la sucesión municipal. Reconoció la participación de las mujeres, aunque puso sobre la mesa el derecho de cualquier ciudadano a votar y ser votado.

Si la reserva queda firme, tanto él como Rivera tendrán ocasión de demostrar si su compromiso con Morena incluye respaldar a una mujer, incluso cuando eso signifique hacerse a un lado.

La diputada panista Miriam Martínez llevó la discusión hacia otro terreno. En entrevista publicada por La Bestia Política, cuestionó el trasfondo político de la reserva y pidió que las decisiones respondan a las necesidades de las mujeres, sin acomodarse a los intereses de los actores involucrados.

Tiene razón en exigir certeza. Las aspirantes necesitan reglas que puedan sostenerse, porque son ellas quienes terminan pagando los cambios de última hora: primero se preparan para competir, después esperan una sentencia y finalmente vuelven a negociar con sus dirigencias.

La diputada recordó que, en el proceso anterior, PAN, PRI y PRD pidieron definir las medidas con anticipación. Según su versión, no firmaron el acuerdo al quedar inconformes con la distribución respaldada por Morena y sus aliados.

Miriam asegura que el PAN cumple las reglas de paridad. Su partido también aparece entre quienes impugnaron el acuerdo.

Juan Manuel Cambrón tampoco se quedó fuera. El 19 de octubre, el dirigente del PRDT cuestionó la fortaleza jurídica de los lineamientos y anunció que consultaría con los comités municipales la posibilidad de impugnarlos. Aseguró, además, que tenían mujeres competitivas para los 15 municipios.

Pero hubo una frase que explicó mejor la preocupación partidista. Cambrón dijo que habían trabajado perfiles de ambos géneros en los 14 municipios inicialmente considerados y que pretendían postular mujeres en siete. Cuando se agregó el municipio restante, reconoció: “Españita nos complica la cosa”.

Ahí está parte del asunto: los partidos ya tenían sus cuentas y la reserva se las cambió.

La inconformidad perredista llegó al TET. Sergio Juárez Fragoso aparece como promovente del expediente TET-JE-188/2026, contra el acuerdo ITE-CG 67/2026, turnado el 21 de octubre.

El PRDT puede cuestionar las facultades del instituto. Lo que falta escuchar es cómo piensa abrir esos espacios por una vía distinta. Si ya tiene mujeres competitivas, como sostiene su dirigente, debería explicar qué impide darles las candidaturas.

El PRI ha defendido su recurso con un argumento parecido: cuestiona la legalidad del acuerdo, las atribuciones del ITE y la participación que tuvieron los partidos en su elaboración. Enrique Padilla sostiene que su partido no combate la paridad. Entonces tendrá que explicar cómo propone llevarla a las presidencias municipales que siguen fuera del alcance de las mujeres.

Porque el rezago no se resuelve con declaraciones. Durante la discusión del acuerdo, las consejeras del ITE señalaron que hay 17 presidentas municipales en los 60 ayuntamientos de Tlaxcala: apenas 28.33 por ciento. Con esos números, resulta difícil sostener que basta con dejar las cosas como están.

Y el Congreso tiene su parte. Miriam señaló que propuestas para proteger la participación política de las mujeres quedaron fuera de la reforma electoral, entre ellas un supuesto de nulidad relacionado con violencia política en razón de género.

Silvano Garay Loredo reconoció, por su lado, que su iniciativa planteaba repartir en dos elecciones la incorporación de municipios históricamente sin presidentas. Esa fórmula no quedó en esos términos en el dictamen aprobado. Los diputados también deben explicar qué negociaron y por qué el asunto terminó otra vez en tribunales.

A las impugnaciones se sumó la de Alberto Hernández Olivares, alcalde de Ixtacuixtla, registrada como TET-JDC-211/2026. Cada demanda tendrá que revisarse por sus argumentos, pero el conjunto deja ver cuánto ha sacudido la reserva los planes para 2027.

Del otro lado, activistas de la diversidad sexual presentaron un amicus curiae para defender la medida y poner sobre la mesa la exclusión que durante años ha limitado el acceso de las mujeres a esos cargos.

El TET resolverá si el acuerdo se sostiene. Los partidos tendrán que responder por sus decisiones, cualquiera que sea la sentencia.

Si la reserva cae, veremos cuántas candidaturas entregan voluntariamente a mujeres en esos municipios. Si permanece, habrá que revisar a quiénes postulan, con qué recursos y cuánta libertad les dejan para construir sus proyectos.

Porque también se puede cumplir la cuota y buscar que todo siga bajo el control de siempre.

Por ahora, las impugnaciones ya dejaron una primera escena rumbo a 2027: muchos dicen estar listos para que gobiernen las mujeres, pero varios tenían otros planes para esa silla. Se lo digo así, sin maquillaje ni retoques…

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