En el marco del #ParoNacional2026, elementos antimotines liberaron el Arco Norte y la México–Veracruz en Nanacamilpa. El Frente Nacional para el Rescate del Campo Mexicano exige la intervención de Claudia Sheinbaum y alerta sobre el uso de la fuerza pública.
Mariana LOVERA// Durante la madrugada de este martes, elementos antimotines de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) desalojaron con gas lacrimógeno a campesinos, transportistas y agricultores que mantenían bloqueada la carretera federal México–Veracruz y el Arco Norte, a la altura de la comunidad Francisco I. Madero, en el municipio de Nanacamilpa.
En paralelo, el Frente Nacional para el Rescate del Campo Mexicano (FNRCM) emitió un posicionamiento urgente en el que denunció un “preocupante despliegue de fuerzas estatales y granaderos” que, desde las primeras horas del día, mantuvieron “cercados” a productores agrícolas en diversas zonas del campo tlaxcalteca.
“El campo agoniza por la falta de apoyos y precios justos, y la respuesta del Gobierno del Estado no es el diálogo, sino el uso de la fuerza pública”, señala el documento, que califica los hechos como un acto de represión contra el sector agropecuario.
La organización responsabilizó directamente a la gobernadora de Tlaxcala, Lorena Cuéllar Cisneros, por la integridad física de los manifestantes y exigió el “retiro inmediato de las fuerzas represivas”, así como la instalación de una mesa de diálogo resolutiva. “El campo se atiende con políticas públicas, no con toletes”, subraya el texto.
Además, el FNRCM hizo un llamado enérgico a la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum Pardo, para que intervenga de manera directa. “El campo mexicano es el corazón de la soberanía alimentaria y no puede ser tratado como un enemigo del Estado”, advirtió.
El Frente declaró su “alerta permanente” en respaldo a los productores tlaxcaltecas y reiteró la consigna: “Si tocan a uno, nos tocan a todos”. El comunicado cierra con las demandas históricas del movimiento: “¡Por el rescate integral del campo! ¡Solución, no represión!”.
Tras la reapertura de la México–Veracruz y el Arco Norte, elementos de seguridad permanecen en el sitio para supervisar el flujo vehicular y evitar nuevos bloqueos.