MDemian Márquez // En un ejercicio de diálogo impulsado por el Instituto Tlaxcalteca de Elecciones (ITE), se llevó a cabo un foro virtual enfocado en la consulta previa, libre, informada y anónima dirigida a personas de la diversidad sexual, con el objetivo de analizar los mecanismos que garanticen su participación efectiva en los procesos electorales.
Durante el encuentro, participantes coincidieron en la necesidad de establecer reglas claras para evitar simulaciones en las candidaturas destinadas a este sector.
Se advirtió que las acciones afirmativas no deben convertirse en un simple requisito administrativo, sino en una herramienta que permita una representación legítima de la población LGBTTTIQA+ en espacios de decisión.
Uno de los puntos centrales fue la discusión sobre la autoadscripción calificada, mecanismo que busca validar que quienes se registren bajo estas acciones pertenezcan realmente a la comunidad.
En este sentido, se planteó la importancia de contar con procesos de verificación sólidos, ya que, de lo contrario, se corre el riesgo de que estas medidas pierdan su propósito.
Asimismo, se subrayó el papel de la ciudadanía en la vigilancia del cumplimiento de estos criterios, al considerar que la exigencia social es clave para avanzar en materia de inclusión política.
También se hizo un llamado a los partidos políticos para asumir su responsabilidad y garantizar condiciones equitativas en la postulación de candidaturas.
Las intervenciones de los distintos participantes, dejaron en claro que los avances en derechos político-electorales han sido resultado de la exigencia social y de resoluciones legales, más que de decisiones voluntarias de los actores políticos.
En ese contexto, se reiteró que aún existen retos importantes para lograr una representación auténtica y efectiva.
El ITE, por su parte, refrendó su compromiso de fortalecer estos espacios de diálogo y de impulsar mecanismos que promuevan la inclusión.
No obstante, el debate evidenció que el desafío no solo recae en las instituciones electorales, sino también en la voluntad política y en la presión constante de la sociedad para transformar el acceso al poder en Tlaxcala.