A las 11:00 horas en punto, el sonido de la alerta sísmica irrumpió en la rutina cotidiana del Ayuntamiento de Tlaxcala, al tiempo que se sincronizó con las notificaciones de los teléfonos celulares, en el marco del Simulacro Nacional 2026.

En cuestión de segundos, el orden y la disciplina del personal se hicieron evidentes: oficinas que minutos antes bullían de actividad comenzaron a desalojarse con calma, mientras trabajadoras y trabajadores se dirigían hacia el exterior del edificio, guiados por protocolos que destacan que la seguridad es tarea de todos.

Ya en el punto de reunión, la avenida se convirtió en un escenario de acción ordenada. El equipo de la Coordinación Municipal de Protección Civil desplegó un ejercicio que fue más allá de la simulación, pues se convirtió en una demostración de preparación, temple y compromiso.

Una supuesta lesionada era trasladada en camilla, mientras otra persona recibía atención por una crisis nerviosa, lo que reflejó la capacidad de respuesta ante distintas emergencias. Cada movimiento e indicación son el resultado de la capacitación constante y, desde luego, de la vocación de servicio del personal del área.

La llegada de la ambulancia municipal fue medida con precisión y este hecho subrayó la importancia de la rapidez en situaciones críticas. Paralelamente, otro frente de acción se abría: un supuesto incendio en el despacho del presidente municipal exigía maniobras especializadas, que incluyó un audaz descenso con rapel de una de las más destacadas integrantes de Protección Civil Municipal, que arrancó miradas de asombro.

En el parque central de la capital, el resto del personal y ciudadanos presentes presenciaron el control de fuego en un tanque de gas, así como la atención a un nuevo conato de incendio. Las llamas, aunque simuladas, trajeron a la mente

escenarios reales donde la preparación marca la diferencia entre el caos y el control.

La población capitalina, que transitaba por el lugar, se detuvo a observar. No era un espectáculo, sino una lección viva sobre la importancia de saber cómo actuar ante una emergencia.

De forma paralela, otras áreas del gobierno municipal, como en el Polideportivo “Carlos Castillo Peraza”, Servicios Públicos y Casa de Cultura “Miguel Guridi y Alcocer” se sumaron a esta actividad. En el primer caso, nadadores dejaron de inmediato la alberca para ponerse a salvo en el punto de reunión establecido. El resto atendió los protocolos y se colocó en lugares seguros.

En representación del presidente municipal Alfonso Sánchez García, el Secretario del Ayuntamiento, Víctor Hugo Gutiérrez Morales, recibió el balance general de este simulacro por parte del coordinador de Protección Civil Municipal, Iván Cano Linares.

Los resultados fueron positivos en todos los sentidos, pero sobre todo en el fortalecimiento de una cultura de prevención que se construye cotidianamente bajo la instrucción de un gobierno cercano, que escucha y que resuelve.

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