Demian Márquez | La tradicional bajada de la imagen de la Virgen de Ocotlán reunirá este fin de semana a miles de fieles en la capital tlaxcalteca, en una edición que estará dedicada especialmente a pedir por la paz ante los conflictos internacionales y la situación de inseguridad que enfrenta el país.
Autoridades eclesiásticas estimaron la participación de entre 15 y 20 mil personas durante el recorrido religioso.
Durante una rueda de prensa, representantes de la Basílica de Ocotlán recordaron que esta tradición tiene sus orígenes desde 1691 y que solo se ha suspendido en momentos excepcionales, como la Revolución Mexicana y la pandemia por Covid-19.
Señalaron que la procesión busca fortalecer la fe y también llamar a la reflexión social para construir paz desde las familias y comunidades.
La Iglesia Católica explicó que la decisión de enfocar este año la procesión en la paz surge por los recientes conflictos internacionales, particularmente las tensiones en Medio Oriente.
Además, destacaron que el papa León ha exhortado a las iglesias del mundo a intensificar las oraciones por la reconciliación y la estabilidad entre las naciones.
Como parte de las actividades religiosas, el sábado 17 de mayo se realizará el cambio de manto de la Virgen a las ocho de la noche, acompañado de mariachis.
Más tarde, cerca de la medianoche, iniciará el recorrido desde la Basílica de Ocotlán hacia el centro de Tlaxcala, pasando por distintos puntos emblemáticos de la ciudad hasta llegar a la Catedral de San José, donde se celebrará una misa encabezada por el obispo Julio César Salcedo Aquino.
La pastoral juvenil también se sumará a las celebraciones con peregrinaciones, actividades recreativas y una velada religiosa enfocada en la oración por la paz.
Los organizadores informaron que jóvenes de diversas parroquias y movimientos católicos participarán en rosarios, dinámicas y una Hora Santa durante el fin de semana.
Finalmente, integrantes de las sociedades encargadas de custodiar y cargar la imagen señalaron que las familias tlaxcaltecas ya comenzaron la elaboración de altares, alfombras y adornos florales sobre las calles por donde pasará la Virgen.
Destacaron que la devoción hacia la imagen mariana continúa creciendo, incluso entre visitantes de otros estados y países como Filipinas, Estados Unidos y Colombia.