• Comunidades y colectivos demandan un saneamiento real de la Cuenca del Alto Atoyac, control a las industrias contaminantes y respeto a las decisiones comunitarias

Habitantes de comunidades de Tlaxcala y Puebla, así como integrantes de diferentes colectivos, exigieron a los gobiernos de los tres niveles detener proyectos y acciones que, acusaron, profundizan la crisis ambiental de la región, además de transparentar el uso de recursos públicos destinados al saneamiento de las cuencas.

Durante el Encuentro de Luchas contra la Devastación y por la Justicia Socioambiental en la Región Puebla-Tlaxcala, señalaron que el deterioro de los ríos Atoyac y Zahuapan no puede resolverse únicamente con jornadas de limpieza o acciones de carácter superficial, sino mediante el control de las descargas industriales y una política integral de saneamiento.

Uno de los principales reclamos fue “dejar de simular el saneamiento integral de las cuencas” y evitar el despilfarro del erario público, al considerar que los recursos destinados a atender la contaminación no están resolviendo el problema de fondo.

El pronunciamiento fue respaldado por organizaciones y colectivos como el Centro Fray Julián Garcés, la Coordinadora por un Atoyac con Vida, la Asamblea Comunitaria Socioambiental de Tlaxcala, el Movimiento en Defensa del Parque de la Juventud y la Alianza Lagunera por un Ambiente Sano, entre otros.

Advierten que en la Cuenca del Alto Atoyac existen más de 22 mil empresas manufactureras y que en los ríos Atoyac y Zahuapan se han identificado al menos 112 contaminantes. Ante ello, demandaron que las industrias traten sus aguas residuales internamente y dejen de descargar sustancias tóxicas en el agua, suelo y aire.

En Tlaxcala, el documento pone especial atención en la Laguna de Acuitlapilco, cuya degradación atribuyen, entre otros factores, al vertido de aguas residuales municipales e industriales. Por ello, plantean que sea decretada como Área Natural Protegida federal bajo la categoría de Santuario y que se establezca un programa de manejo con participación de las comunidades.

También cuestionaron proyectos de infraestructura y desarrollo urbano en territorio tlaxcalteca. Entre ellos mencionaron la Ciudad Administrativa, la Ciudad del Entretenimiento y el proyecto Ciudad de la Juventud, al considerar que pueden generar impactos sobre cuerpos de agua, áreas naturales y espacios comunitarios.

Asimismo, exigieron cancelar el proyecto de Libramiento Calpulalpan, al advertir posibles afectaciones a zonas de cultivo, biodiversidad, recarga de agua y al hábitat de las luciérnagas.

El pronunciamiento también reclama respeto a las decisiones de las comunidades y núcleos agrarios, particularmente frente a proyectos que implican cambios en el uso de espacios comunitarios. En este contexto, exigieron que las obras públicas no se impongan sin consultas reales y vinculantes.

A nivel regional, plantearon además una transformación en el manejo de residuos, la activación de plantas de tratamiento municipales, la protección de zonas de recarga hídrica y una participación ciudadana efectiva en los ordenamientos territoriales. También pidieron detener la criminalización y represión de quienes defienden el territorio.

Finalmente, exigieron sanciones penales y administrativas contra servidores públicos que incurran en corrupción u omisiones relacionadas con el despojo o afectación de espacios públicos. Las comunidades y colectivos sostuvieron que Tlaxcala y Puebla no pueden continuar como “zonas de sacrificio” y llamaron a colocar la vida, la salud y la defensa del territorio por encima de intereses económicos y políticos.

 

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