Las cosas que pasan en la política son siempre, una mezcla de la coyuntura, estrategia y presencia, muy fortalecidas por la voluntad, o dicho de mejor manera en palabras de Miguel Alemán Velasco La política es una Ciencia donde impera Conciencia, Constancia y Circunstancia por lo tanto los resultados que se dan alrededor de los eventos políticos, suelen ser de sorpresivas a inesperadas, si hablamos del régimen político, aún más, si incorporamos a morena, pues todavía es más plausible esta situación, y si además agregamos a Tlaxcala a tal mezcla; júrelo usted que, al mismísimo Nostradamus, se le complicaría vislumbrar el horizonte del 27.
No solo por tratarse, de política, de morena y de nuestro querido estado, ha pasado en todos los partidos políticos que han detentado el poder a lo largo y ancho de nuestro país, por ejemplo en el caso municipal, Pedro Pérez Lira, resultó electo presidente de Tlaxcala Capital, en el año 2010, pero la sorpresa, radico más en su postulación que en su triunfo, estando en el juego interno del PRI, se quedó en medio de los dos polos de poder que competían al interior de este partido, Mariano González Candidato a gobernador y Lorena Cuéllar, ex presidenta municipal, que compitiera contra González Zarur y perdiera la nominación en ese mismo año. Los intereses de ambos, los colocó en la disputa por candidaturas municipales; Zarur impulsaba a Anabell Ávalos, Mientras que Cisneros tenía a Celina Pérez Rodríguez como su propuesta, y evidentemente, el diputado local Pedro Pérez Lira, que carecía de padrinazgo directo alguno; la falta de acuerdos, el apego de intereses particulares, el agotamiento de los tiempos de convocatoria y seguramente algunas cosas más, todas tuteladas por Beatriz Paredes, abrieron la posibilidad al legislador capitalino, quien resultó ungido abanderado priísta por la capital, ante la falta de consenso entre González y Cuéllar.
Como ese ejemplo, pudiéramos encontrar varios en diferentes momentos de la historia política, y en distintos puntos del país, Carlos Medina Plascencia, Gobernador por concertacesión, en la década de los 90, porque el entonces presidente Carlos Salinas de Gortari, decidió aceptar el triunfo del PAN en el estado de Guanajuato, sobre el priísta José Ramón Aguirre Velázquez y el perredista Porfirio Muñoz Ledo, pero vetó al candidato azul, Vicente Fox Quezada, por los agravios personales, del panista, en contra del presidente Salinas.
O bien Ernesto Zedillo, que pasó de secretario de educación a coordinador general de campaña, a candidato presidencial, a presidente electo de la república mexicana, en un periodo de 18 meses. Tras el magnicidio de Luis Donaldo Colosio Murrieta.
En los tres ejemplos que le acabo de comentar, apreciable lector, lectora; podemos encontrar la constancia y la conciencia, pero teniendo como elemento determinante a la circunstancia: y la foto que usted ve encabezando esta columna, me llevo a reflexionar sobre ello; y así, compartirles a ustedes, estimada comunidad, precisamente la probabilidad en el horizonte político, que tiene Salvador Santos.
Recuerda usted la serie de Netflix, House of Card, ¿no la ha visto? Bueno, búsquela y consúmala, por favor, porque es un manual de poder y política aplicada, el protagonista interactúa con el televidente y comparte su forma de entender el camino y entre las muchas frases que dice, se encuentra esta:
“NO SE PUEDE IR DEL NO, AL SÍ, SIN QUE HAYA UN QUIZÁ DE POR MEDIO”
Y yo no sé a usted, pero al menos a mí, la foto que encabeza la presente columna es un QUIZÁ monumental.
Santos Cedillo, tiene todos los elementos antes descritos entorno a él. La CONSTANCIA, le permitió transitar desde la derrota electoral en la presidencia de comunidad Benito Juárez, en su natal Huamantla, a ser el primer presidente municipal reelecto, en su municipio, que sobra decirlo, es el municipio mas importante de la región Oriente de Tlaxcala.
La CONCIENCIA, le ha permitido ir aprendiendo de sus derrotas y de sus victorias, de sus aciertos administrativos y de sus hierros, tal combinación le permite proyectar esa autoconfianza con que se dirige a las personas, misma que pude constatar en la primera ocasión que lo entrevisté, en un programa de ésta plataforma de comunicación, La Bestia Política; en la cual por cierto, aseguró que en caso de que el Comité Ejecutivo Nacional de su partido lo decidiera, el competiría solo, en búsqueda del gobierno del estado. Pero más allá de ello, como cualquier persona y por supuesto como cualquier actor político, Salvador Cedillo ha construido su historia, con errores y con aciertos, lo que le ha permitido madurar en su imagen y responsabilidad, el Salvador Santos Cedillo de este 2026, es sin duda muy diferente al Chava Santos, que ganó en 2021.
Lo que me lleva a la CIRCUNSTANCIA. En primera, este elemento, delata un punto débil del Alcalde Huamantleco, la poca difusión de su imagen y nombre más allá de su zona geográfica de influencia, es decir, Huamantla y sus municipios vecinos, Altzayanca, Cuapiaxtla, Ixtenco, Zitlaltepec y Tequexquitla, municipios con los que conforma de manera separada, dos distritos locales y en ambas demarcaciones es cabecera distrital. Es precisamente la circunstancia del proceso interno de la cuarta transformación, donde Santos Cedillo, entiende la necesidad de expandirse, más allá del extremo oriente del estado, esa coyuntura, lo precisa a cubrir en poco tiempo los tres puntos cardinales del estado donde no es conocido; eso tendrá que hacerlo de aquí a febrero, fecha en la que muy probablemente se dé la decisión del candidato de esta coalición, hay que tener presente que tanto VERDE, como PT, tienen su lugar asegurado en la precampaña, de la elección a gobernador, misma que tendrá que ser convocada a partir del 2 de diciembre del presente año, es entonces Salvador Santos y su circunstancia, la que puede abrirle paso a un futuro político electoral, en la que la coyuntura será determinante. Ganar la nominación, o bien contender por el distrito federal, o quizá el local. O encabezar una coalición opositora a morena y competir por el gobierno del estado. Porque yo no sé si Salvador Santos o su equipo vieron el programa Sin Anestesia; en el que recibimos a Javier Martínez Morales de Sulus, se presentó una encuesta de esta empresa, en el estudio se aprecia una competencia en las alturas, entre Ana Lilia y Alfonso, un tercer lugar ni tan lejos ni tan cerca de los punteros, en Carlos Augusto, y en el fondo muy juntos Salvador, Raymundo y Garay. Quizá la vieron o no, pero si no lo hicieron, deberían buscarlo porque algo que revelo la encuesta de SULUS es lo siguiente:

 

El 80% de los ciudadanos quiere un cambio en el gobierno del estado. 

 

El 50% no este casado con que una mujer gobierne, le da igual el género al frente de la próxima administración del estado.
Y finalmente:

El 45% apoyaría una alianza de partidos que pudiera derrotar a morena, sea quien sea su candidata o candidato. Eso apreciables lectoras y lectores, es lo que es la coyuntura. Y depende de cada persona, adaptarse a ella y obtener para sí, el mejor provecho de LA CIRCUNSTANCIA
Ahora, le invito a que vea nuevamente la foto al principio de esta columna y dígame usted, ¿cree que Beatriz Paredes fue a Huamantla por pura casualidad? ¿o, fue a dejar constancia de su legendario peso político estatal? ¿Quién lleva a quién? ¿Salvador a Beatriz o viceversa? Porque lo que yo puedo ver en esa foto, es que Beatriz Paredes Rangel, no va del Brazo del Alcalde Santos, ella conduce al alcalde, ¿a dónde? al juego. Y es que con esos datos de la encuesta, cualquier partido o actor político con voluntad, recursos y estrategia, puede pensar en competir para ganar, si alguien entiende eso, es precisamente La ex gobernadora del estado, Beatriz Paredes Rangel. Y se prepara para ello, sabe que, en esta vaina, hay más desilusionados que sorpresas. Y procurará estar ahí, sin ser sorprendida o desilusionada.
Que conste que, con esto, no estoy diciendo que Salvador Santos va a desplazar a Alfonso o a Ana Lilia, o a Carlos Augusto, como candidato de la coalición, ni tampoco que Salvador Santos, vaya a encabezar a esa oposición que brinde el cambio que el 80% de los tlaxcaltecas considera. No digo en estas líneas, que Salvador Santos va a ser en 2027 candidato de la coalición o de su partido, el Verde, ni que vaya a ser gobernador, lo que yo digo, es que una vez que Santos Cedillo vea esta columna debería preguntarse:
¿Y SI SÍ? 

 

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