- La empresa operaba a nombre de una persona física y, según el Gobierno estatal, no figuraba en el registro de PROPAET; permanecerá suspendida hasta que cumpla con la normatividad ambiental y cuente con una planta de tratamiento.
Mariana LOVERA | El Gobierno de Tlaxcala identificó a Textilera “La Resurrección” como la empresa relacionada con las descargas de aguas residuales con colorantes que provocaron que el río Zahuapan presentara una intensa tonalidad rojiza, y deslindó de estos hechos a la empresa Providencia.
Antonio Martínez Velázquez, coordinador de Comunicación Social del Gobierno del Estado, reveló que el establecimiento suspendido por la Procuraduría de Protección al Ambiente del Estado de Tlaxcala (PROPAET) es Textilera “La Resurrección”, que operaba a nombre de una persona física identificada como Julio César N.
“Fue la Textilera La Resurrección, está clausurada”, precisó el funcionario durante los Diálogos Circulares.
La revelación ocurre después de que, en la información oficial difundida inicialmente, las autoridades habían mantenido bajo reserva el nombre comercial del establecimiento mientras se desarrollaba el procedimiento administrativo correspondiente.
No estaba en el “radar” de PROPAET
Martínez Velázquez explicó que una de las razones por las cuales la empresa no había sido detectada previamente es que presuntamente operaba bajo el nombre de una persona física y no aparecía dentro del registro de empresas con el que cuenta la Procuraduría ambiental.
De acuerdo con el funcionario, las autoridades detectaron dos descargas de características similares en un periodo aproximado de 15 días, lo que derivó en el seguimiento de la red de drenaje hasta ubicar el punto de origen.
La versión coincide con las investigaciones realizadas por PROPAET, CEAS, la Secretaría de Seguridad Ciudadana y el Ayuntamiento de Apetatitlán, cuyos técnicos inspeccionaron registros y colectores en las inmediaciones de Tlatempan, Belén Atzitzimititlán y San Esteban Tizatlán hasta localizar el establecimiento presuntamente responsable.
Durante la inspección, las autoridades constataron que el establecimiento dedicado al lavado y teñido de textiles no acreditó contar con la documentación ambiental correspondiente ni con una planta para tratar sus aguas residuales, por lo que se ordenó la suspensión temporal de sus actividades.
No volverá a operar sin planta de tratamiento
El coordinador de Comunicación sostuvo que Textilera “La Resurrección” permanecerá suspendida mientras no cumpla con las medidas establecidas por la autoridad ambiental.
Aseguró que la postura gubernamental es que el establecimiento no podrá reanudar actividades mientras carezca de la planta de tratamiento que le corresponde conforme a la legislación aplicable.
El procedimiento administrativo de PROPAET deberá determinar responsabilidades, medidas correctivas y, en su caso, las sanciones correspondientes, garantizando previamente el derecho de audiencia del establecimiento.
Gobierno deslinda a Providencia
Martínez Velázquez también rechazó los señalamientos que circularon en redes sociales y espacios informativos en contra de Providencia, empresa a la que algunas versiones habían relacionado con la contaminación del Zahuapan.
El funcionario afirmó que la compañía cuenta con tecnología y plantas para el tratamiento de sus aguas industriales, por lo que consideró incorrecto vincularla con las descargas detectadas.
Providencia también emitió un comunicado en el que aseguró operar bajo un esquema denominado “Cero Descarga de Aguas Industriales”, mediante una planta propia que permite tratar y reutilizar el agua dentro de sus procesos productivos.
Según la empresa, sus aguas industriales no son vertidas a la red de drenaje y su sistema hídrico ha contado con seguimiento de autoridades estatales y federales.
Martínez Velázquez incluso planteó que detrás de los señalamientos contra Providencia podría existir “algún fondo político”, aunque no presentó elementos adicionales para sustentar esa consideración.
El río volvió a encender las alertas
El caso cobró notoriedad después de que ciudadanos difundieran imágenes del río Zahuapan con una fuerte coloración roja y olores desagradables, particularmente en su paso por la zona de la capital.
Las fotografías y videos provocaron indignación y nuevos cuestionamientos sobre las descargas industriales que continúan llegando a uno de los afluentes más importantes de Tlaxcala.
La gobernadora Lorena Cuéllar Cisneros confirmó posteriormente la intervención de las autoridades ambientales y anticipó que la empresa responsable sería sancionada una vez concluido el procedimiento correspondiente.
El episodio ocurre mientras el Gobierno federal mantiene al río Atoyac y sus tributarios de Puebla y Tlaxcala dentro del Compromiso Presidencial 92, que contempla acciones para identificar descargas irregulares, rehabilitar y construir plantas de tratamiento, instalar colectores, monitorear la calidad del agua y recuperar las riberas.
A nivel federal se ha informado de una inversión cercana a 2 mil 500 millones de pesos entre 2025 y 2026 para los trabajos en los tres sistemas prioritarios del país: Atoyac, Tula y Lerma-Santiago, dentro de una estrategia sexenal que contempla alrededor de 20 mil millones de pesos.