- Víctor Garrido Lechuga advirtió que hay zonas de la comunidad donde el agua ya no llega o el suministro es insuficiente; pidió destrabar la puesta en marcha del pozo de Tlacomulco, que beneficiaría a más de dos mil habitantes.
Mariana LOVERA | Habitantes de Ocotlán acudieron al Ayuntamiento de Tlaxcala para exigir una solución ante los problemas de abastecimiento de agua potable que afectan a distintas zonas de la comunidad y solicitar que finalmente sea puesto en operación el nuevo pozo ubicado en Tlacomulco.
Víctor Garrido Lechuga, presidente de la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado de Ocotlán (CAPAO), señaló que la infraestructura resulta necesaria ante las dificultades que actualmente enfrenta el sistema de abastecimiento.
“Hay zonas donde ya no llega el agua… entonces ya es necesario, ya es pertinente que se eche a andar este pozo”, sostuvo.
De acuerdo con Garrido Lechuga, la puesta en funcionamiento del pozo podría beneficiar a más de dos mil personas y, hasta la información que tiene disponible, uno de los pendientes que impedirían su operación sería la contratación del servicio de energía eléctrica.
“No sé si el tema sea para ellos un tema social, no sé si sea para ellos un tema económico, no sé si sea para ellos un tema político. Realmente no lo sé”, declaró.
El conflicto no es nuevo. Habitantes de Ocotlán han señalado que el pozo de Tlacomulco fue concluido, equipado y pagado desde hace casi dos años, con una inversión cercana a los cuatro millones de pesos, pero permanece sin operar. Incluso, desde enero de 2025 se difundió que se realizaban pruebas de funcionamiento de esta infraestructura, destinada principalmente a atender la demanda de zonas como Miraflores y Tlacomulco.
La presión aumentó durante los últimos días. En una asamblea realizada este fin de semana, vecinos acordaron conformar una comisión ciudadana para acudir a la Presidencia Municipal de Tlaxcala y exigir información concreta sobre las razones que mantienen detenido el pozo.
Garrido Lechuga aclaró que no pretende atribuirse la gestión de esta infraestructura y reconoció el trabajo realizado por anteriores representantes de la comunidad y de la propia CAPAO.
“Yo no me he adjudicado nunca que yo haya gestionado ese pozo. Simplemente estoy dándole seguimiento en lo último”, puntualizó.
También descartó que exista un interés personal detrás de las gestiones que actualmente realiza.
“No hay ningún interés propio. Simplemente estamos haciendo nuestro trabajo, lo que la comunidad pide. Y de la misma manera solicito a las autoridades que hagan lo mismo”, expresó.
CAPAO también enfrenta el reto de la recaudación.
El presidente de la Comisión reconoció que la problemática tiene otra cara: el pago de las cuotas por parte de los usuarios.
Indicó que actualmente se trabaja en la actualización del padrón y estimó que se encuentra entre un 40 y 50 por ciento, por lo que CAPAO realiza campañas para incentivar el cumplimiento de los usuarios.
Explicó que únicamente por energía eléctrica el organismo debe cubrir más de 400 mil pesos mensuales, por lo que consideró indispensable incrementar la recaudación para garantizar la operación del sistema.
“Artículo 4 Constitucional, tienen derecho al agua. Pero si nosotros no pagamos la energía eléctrica, viene CFE y te baja”, ejemplificó al explicar la dificultad financiera que enfrenta la Comisión.
Pese a ello, insistió en que la urgencia inmediata es que el nuevo pozo cumpla el objetivo para el que fue construido: abastecer a Ocotlán.
Garrido Lechuga señaló que CAPAO ha presentado diversos oficios y realizado gestiones ante las autoridades, pero hasta ahora no existe una explicación suficientemente clara sobre qué está deteniendo la puesta en funcionamiento de la infraestructura.
“Ya estamos cansados, ya llevamos carpetas de oficios, oficios aquí, allá, infraestructura, y no nos dicen exactamente qué es lo que está pasando”, manifestó.
Los vecinos ya habían advertido que, en caso de no recibir una respuesta favorable, podrían incrementar sus acciones de protesta, incluyendo movilizaciones, bloqueos e incluso la toma del pozo.
Tras acudir al Ayuntamiento capitalino, se prevé una nueva reunión con autoridades municipales para buscar una salida al conflicto.