- Migrantes tlaxcaltecas cuestionan la falta de información sobre el futuro de las representaciones en Estados Unidos; el Gobierno estatal no ha hecho público un nuevo modelo de atención.
Daniel Angulo | Las Casas Tlaxcala que durante los primeros años de la administración de Lorena Cuéllar Cisneros fueron presentadas como un vínculo directo entre el Gobierno del Estado y los tlaxcaltecas que viven en Estados Unidos dejaron de operar de manera presencial, sin que hasta ahora exista claridad pública sobre su futuro, de acuerdo con integrantes de organizaciones de migrantes.
La situación se desarrolla en un contexto de mayor presión sobre las comunidades migrantes en el país vecino; desde la comunidad tlaxcalteca en ese país, organizaciones como la Red de Pueblos Transnacionales aseguran que las oficinas permanecen cerradas y que ya no existe personal estatal de manera permanente para atender las necesidades de los connacionales.
Marco Castillo, integrante de esta Red, explicó que el funcionamiento de Casa Tlaxcala Nueva York surgió a partir de un convenio con una asociación civil legalmente constituida y con años de trabajo en las comunidades tlaxcaltecas del noreste estadounidense.
Según su testimonio, el esquema contemplaba que personal del Gobierno de Tlaxcala acudiera periódicamente para escuchar y atender las necesidades de los migrantes, mientras la organización facilitaba hospedaje cuando era necesario.
Castillo señaló que, tras el cambio de administración en Estados Unidos y la llegada de Donald Trump, el Gobierno estatal informó que revisaría el modelo de operación de las Casas Tlaxcala ante las nuevas circunstancias migratorias.
Sin embargo, afirmó que desde entonces no han recibido información clara sobre las conclusiones de esa revisión ni sobre un eventual esquema para reabrir las oficinas.
“Desde que se anunció esta revisión no hemos sabido absolutamente nada”, sostuvo.
El representante migrante consideró que la falta de una oficina y de personal permanente resulta especialmente preocupante ante el escenario que viven actualmente los tlaxcaltecas en Estados Unidos, pues resaltó que existe temor entre las comunidades por las acciones migratorias y las detenciones.
Por su parte, Javier Rodríguez, originario de San Francisco Tetlanohcan y con más de dos décadas de residencia en Estados Unidos, recordó que la apertura de Casa Tlaxcala representó un cambio en la relación entre las organizaciones migrantes y el Gobierno del Estado, luego de años en los que las propias comunidades habían construido redes de apoyo sin depender de las autoridades.
Explicó que inicialmente existió desconfianza hacia la colaboración con el gobierno, pero que el proyecto generó la expectativa de construir una relación basada en las necesidades reales de los migrantes.
Por ello, reconoció que el cierre de las oficinas tomó por sorpresa a las organizaciones, particularmente en un momento en que, según su testimonio, las comunidades tlaxcaltecas enfrentan mayores dificultades.