En política, el ruido suele intentar adelantarse a los hechos. Y en Tlaxcala, Morena está entrando justamente en uno de esos momentos.
La definición de la Coordinación de Morena en Tlaxcala la hará la dirigencia nacional, no una nota anónima. Y hablar desde ahora de aspirantes inconformes resulta, por lo menos, prematuro: formalmente todavía no se ha comunicado la decisión.
El escenario nacional, además, comienza a despejarse. Este 24 de septiembre, las dirigencias de Morena y el Partido del Trabajo sostuvieron un encuentro después de varios días de diferencias públicas por los procedimientos para definir las coordinaciones estatales rumbo a 2027. Ambas fuerzas refrendaron el diálogo y la unidad política. �
Partido del Trabajo +1
Con eso, las definiciones estatales pueden entrar en una nueva etapa.
Así funciona el procedimiento: los aspirantes son llamados, se les presentan los resultados y criterios considerados dentro del proceso interno y, llegado el momento, se les comunica quién encabezará la Coordinación. La operación política viene después.
Por eso, las versiones sobre aspirantes inconformes antes del anuncio no necesariamente corresponden con los tiempos formales del proceso. Resulta difícil hablar de una inconformidad frente a una determinación que todavía no ha sido notificada oficialmente.
Después vendrá otra historia.
Vendrán los acuerdos.
Vendrá la integración de quienes participaron.
Vendrá la operación política para mantener unido al movimiento.
Y entonces podrá medirse la capacidad de Morena para procesar una decisión que necesariamente dejará a varios aspirantes fuera de la Coordinación.
La decisión está en manos de Morena y deberá llegar por la vía institucional, no por filtraciones ni por publicaciones anónimas.
Cuando llegue, habrá una definición concreta: un nombre, una Coordinación y un proyecto rumbo a 2027.
Hasta entonces, una cosa son los movimientos políticos que ocurren detrás de la puerta y otra muy distinta convertir versiones en hechos.
Porque en política el ruido siempre encuentra quién lo amplifique.
Pero Tlaxcala no se define con ruido anónimo. Se define cuando Morena ponga oficialmente el nombre sobre la mesa.
Y todo lo demás, por ahora, es ruido.