Pretenden darle poder absoluto al secretario del ayuntamiento.
Fabiola MARQUEZ/ Miembros del ayuntamiento revelaron un reglamento que pretenden imponer en el ayuntamiento de Chiatempan, el cual calificaron como ley mordaza, en donde pretenden que la máxima autoridad no sea el presidente municipal Gustavo Jiménez Romero, sino el secretario del Ayuntamiento, Carlos Cerdio Osorio.
«Ahora resulta que la máxima autoridad no va a ser el presidente municipal, sino el secretario del ayuntamiento que validará quién entra, quién sale, quién habla, quién no habla, qué se acuerda y qué no se acuerda, quién usa celulares y quién no, a quién amonestan y a quien se le perdona la sanción», expresaron.
Detallaron que de acuerdo a la Ley Municipal para el Estado de Tlaxcala, en su artículo 72 a la letra dice: “Para ser Secretario del Ayuntamiento se debe tener experiencia en administración pública y preferentemente contar con Título Profesional legalmente expedido en materias afines. El Secretario del Ayuntamiento auxiliará en sus funciones al Presidente Municipal y a los integrantes del Ayuntamiento tratándose de la convocatoria y desarrollo de las sesiones de Cabildo, y tendrá las facultades y obligaciones siguientes:
En las sesiones de cabildo:
I. Participar con voz pero sin voto;
II. Elaborar el acta de acuerdos;
III. Llevar el control de los asuntos de las comisiones, de los organismos auxiliares y de los presidentes de comunidad a fin de dar seguimiento preciso de su avance.
«Como podemos darnos cuenta, esta imposición de lineamientos al cabildo, lo realiza, sin que la ley lo faculte; el Cabildo guarda silencio y acata sus instrucciones, debido a la gran ignorancia que existe en la mayoría de sus integrantes y a la manipulación que ha ejercido el secretario a cambio de insignificantes dadivas», cuestionaron.
Por su parte, el regidor ex morenista y ahora perredista, Francisco Arenas, publicó que el  condicionar un acceso a las sesiones de Cabildo va en contra del derecho de los ciudadanos, aún más si se le condiciona a la prensa su ingreso mediante aprobación de personas sin ninguna autoridad dentro del Cabildo.
Aseguró que la Comisión de Gobierno, Seguridad Pública, Vialidad y Transporte  desconoce los lineamientos que serán presentados este 31 de marzo a las 16:00 horas en la sesión de Cabildo, pues no son los presentados y sufren modificaciones significativas que contravienen los derechos de los ciudadanos y servidores públicos, de igual manera que dan a parecer que existe una autoridad superior a la del presidente municipal.   «No se puede negar el acceso a un Cabildo, no se puede decidir por cuánto tiempo hablaran sus integrantes y muchos menos podrá ser callados por alguien que no fue elegido por la ciudadanía».

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Morena construye unidad con rumbo Ana Lilia Rivera Rivera Morena tiene ante sí el reto de mantener la unidad de su movimiento y fortalecer su organización rumbo a 2027. La tarea implica preservar los principios que le dieron origen, establecer reglas claras para la participación política y mantener el compromiso con la transformación que millones de mexicanas y mexicanos respaldaron en las urnas. Este sábado, el Consejo Nacional de Morena se reunió para abordar asuntos relevantes para la vida interna del partido y su preparación ante el próximo proceso electoral. Entre los temas previstos estuvieron la política de alianzas y los lineamientos que deberán orientar la actuación de quienes participamos como coordinadores estatales, y quienes participarán como coordinadores distritales y municipales. La importancia de estos asuntos va más allá de la organización electoral. Morena nació como un movimiento que convocó a personas con distintas experiencias y trayectorias, unidas por la convicción de que la política debía estar al servicio del pueblo. Esa diversidad continúa siendo parte de su identidad y representa una responsabilidad para quienes tenemos la tarea de contribuir a su desarrollo. La unidad no significa pensar de la misma manera ni renunciar a las diferencias. Significa reconocer que existe un propósito común y que las aspiraciones personales deben conducirse con respeto a los principios y a las reglas de la organización. Un movimiento con presencia en todo el país necesita mecanismos claros para tomar decisiones, procesar sus diferencias y mantener la participación de su militancia. Por eso, los lineamientos rumbo a 2027 tienen una relevancia particular. Quienes asumimos responsabilidades de coordinación debemos tener presente que se trata de tareas al servicio del movimiento, no de posiciones que otorguen privilegios personales. Su actuación debe corresponder a los principios de honestidad, congruencia y respeto a la ciudadanía. El mismo compromiso debe prevalecer en la definición del resto de las coordinaciones. Los procesos internos tienen que desarrollarse con apego a las reglas que establezca el partido y con la responsabilidad de entender que la confianza ciudadana se construye con trabajo, resultados y cercanía con la gente. Ninguna aspiración puede estar por encima del proyecto colectivo. La política de alianzas es otro tema fundamental. La construcción de acuerdos con otras fuerzas políticas puede contribuir a alcanzar objetivos compartidos, pero debe mantener como referencia los principios y las causas ciudadanas. Las alianzas tienen sentido cuando permiten avanzar en la transformación del país y responder a las necesidades de la población. En Tlaxcala, como en todo el país, el trabajo de nuestro movimiento debe conservar su vínculo con las comunidades. La organización no se fortalece únicamente con reuniones o decisiones de sus órganos directivos. También requiere escuchar a la militancia, mantener el diálogo con la sociedad y atender los problemas cotidianos de las familias. La transformación no es una tarea que concluya con una elección ni se sostiene solamente con triunfos electorales. Exige participación, organización y congruencia entre lo que decimos y lo que hacemos. Por eso, quienes formamos parte de Morena tenemos la responsabilidad de mantenernos cerca de la gente y de demostrar que los principios del movimiento se reflejan en nuestra conducta pública. El camino hacia 2027 demanda madurez política. La unidad debe expresarse en el respeto a las decisiones adoptadas conforme a las reglas, en el cumplimiento de las responsabilidades y en la disposición para trabajar por objetivos comunes. También requiere reconocer que la militancia y la ciudadanía son parte fundamental de cualquier proyecto que aspire a mantener su legitimidad. Morena tiene una historia construida por muchas mujeres y hombres que dedicaron años a organizarse, participar y defender una transformación democrática del país. Honrar esa historia significa actuar con responsabilidad, cuidar la organización y no perder de vista que el centro de nuestra actividad política debe seguir siendo el bienestar del pueblo. Nuestra tarea es mantener los principios, fortalecer la organización y trabajar con la convicción de que la transformación se construye todos los días. La unidad adquiere verdadero sentido cuando se sostiene en el respeto, en reglas compartidas y en el compromiso de poner el interés colectivo por encima de cualquier aspiración individual.