Por Yzrrahelle
Tal como lo advertimos en una entrega anterior —Las barbas del Vecino; publicado aquí en la bestia política
https://labestiapolitica.com.mx/?p=57700
Estados Unidos ha confirmado que descabellará por completo a Venezuela
La captura de Nicolás Maduro fue solo el primer corte; ahora, este 8 de enero de 2026, Washington elevó la recompensa por Diosdado Cabello a 25 millones de dólares por información que facilite su captura, colocándolo al nivel inicial de la ofrecida por Osama Bin Laden. Esta actualización deja claro que Cabello es el siguiente objetivo prioritario, consolidando el control de la triada Rodríguez-López en el incierto gobierno interino venezolano.
El «Hombre Fuerte» y sus redes de sombra
Observemos los hechos: Cabello, ministro del Interior y Justicia, era el «hombre fuerte» en las sombras, con influencia histórica en espionaje (control parcial del SEBIN), policía nacional y militancia chavista (colectivos armados como Tupamaros y La Piedrita). Su poder se extiende a redes paramilitares y propaganda a través de su programa «Con el Mazo Dando». Pero sin Maduro y con la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) bajo el control del general Vladimir Padrino López —posiblemente cooperando con Washington—, su alcance se reduce a ruido mediático y colectivos dispersos: suficientes para intimidación urbana, pero insuficientes para una resistencia sostenida. Este anuncio pone a Cabello con la espalda en la pared y en la zozobra de ser detenido en cualquier momento.
La Triada y la mutación de la República
La deducción especulativa es clara: esta recompensa millonaria acelera su desecho. En cuestión de semanas, Cabello podría ser arrestado o neutralizado, dejando el camino libre a la triada: Delcy Rodríguez (la fachada civil), Padrino López (el músculo militar) y Jorge Rodríguez (el ancla legislativa).
Este gobierno interino podría mutar de forma drástica. No sería extraño que deje de ser «República Bolivariana» para convertirse en una «República Americana» de facto, con el petróleo fluyendo hacia el norte bajo una «transición» supervisada por Washington. Es la reconfiguración soberana bajo el pretexto de justicia, sustituyendo ideologías por estructuras alineadas a los intereses económicos de la administración Trump.
¿Quién sigue en la lista de prescindibles?
Una vez que caiga Cabello, el patrón de Washington sugiere que uno de los tres restantes será el próximo en la lista. Manejamos dos hipótesis:
O se deshacen de Padrino López —el músculo militar que ya cumplió su rol, pero cuya alianza con Rusia y China lo hace descartable— pero que tiene el control y lealtad de las fuerzas armadas, el manejo del inventario armamentístico de Venezuela, la logístico y conocimiento del terreno, y probablemente información clasificada de la elite del chavismo.
O Delcy Rodríguez «se separa» de su interinato por presión externa, dada su afinidad con los rusos y el manejo de la deuda con Rosneft. Considerando, además, que la interina, es compañera de fórmula de Nicolás Maduro Moro, quien entre otras cosas no es reconocido como presidente electo, sino como dictador espurio y ese calificativo de espurio, se extiende y se aplica al cargo de vicepresidenta, electa en la misma y fraudulenta elección, de ello, tal y como lo dijo Marco Rubio quien ha afirmado categóricamente que la vicepresidenta Delcy Rodríguez, quien asumió como presidenta interina, no representa un liderazgo legítimo.
O Jorge Rodríguez, quien además de hermano de la presidenta interina venezolana, es el presidente de la asamblea nacional de Venezuela. Si bien el proceso electoral estuvo plaga de irregularidades en la libre participación de la oposición, esta elección no fue señalada como ilegitima, al nivel de la elección presidencial. Si esta en la mira de los prescindibles.
Mire usted, apreciable lector, lectora: llámele corazonada, intuición, prospectiva, adivinanza o como guste, pero lo más viable es que la siguiente en la lista sea la presidenta, por las razones que ya usted leyó y porque la única forma de quitar a un militar con la influencia y control de López es arrestándolo o impidiéndole respirar nuevamente. USA no está en ese camino por el momento y no hay prisa por perder respaldo internacional al prescindir de vidas de presidentes o ministros, por más espurios que estos pudieran ser.
La sombra de las recompensas sobre México
Es importante poner atención: este tema de recompensas no se limita a Venezuela. Objetivos mexicanos como Ismael «El Mayo» Zambada (15 mdd) o los líderes del CJNG (10 mdd cada uno) también llevan precios en sus cabezas. Esto nos recuerda que algún trabajo de inteligencia —como infiltrados o testigos protegidos que señalen no solo a jefes de cartel, sino a posibles políticos en funciones vinculados a ellos— puede estarse llevando a cabo y podría cimbrar estructuras similares en cualquier momento.
Esto confirma la advertencia: La renovada «Doctrina Donroe» y el corolario Trump no se detienen en Maduro. Venezuela escala; Cuba, Nicaragua y Colombia observan. México, inexplicablemente, ha tomado bando: mientras la Presidenta de México califica hoy el hecho como el «secuestro» del presidente Maduro, Estados Unidos lo describe como un operativo para la captura de un jefe de cartel del narcotráfico y, por tanto, de un terrorista. Quizá sin considerar que, si Estados Unidos sigue con esta relampagueante dinámica, en poco tiempo la pregunta para los países mencionados, incluido el nuestro; no será ¿QUIÉN SIGUE?, sino ¿CUÁNDO?

