La senadora Ana Lilia Rivera Rivera reiteró que escuchar a Tlaxcala, recorrer sus comunidades y dialogar de manera directa con la ciudadanía es el pilar central de su trabajo público, una práctica que —afirmó— ha guiado su trayectoria durante casi 29 años y que fortalece de manera directa su labor en el Senado de la República.
La legisladora tlaxcalteca subrayó que una labor legislativa responsable no se construye desde el escritorio, sino en el territorio, a partir del contacto permanente con comunidades y sectores sociales. Señaló que las inquietudes, propuestas y experiencias recogidas en recorridos, asambleas y encuentros ciudadanos en los distintos municipios del estado se convierten en insumos fundamentales para impulsar iniciativas y decisiones legislativas acordes a la realidad de Tlaxcala.
En ese sentido, Ana Lilia Rivera destacó que escuchar no es un acto simbólico, sino una práctica cotidiana que fortalece el quehacer legislativo y contribuye a la construcción de políticas públicas más justas, eficaces y con sentido social, especialmente en temas que impactan directamente en el desarrollo del estado.
La senadora reiteró que continuará privilegiando el diálogo y la cercanía con la gente, convencida de que Tlaxcala avanza cuando las voces ciudadanas se toman en cuenta y se traducen en propuestas concretas desde el ámbito legislativo.
“Tlaxcala no es solo un territorio, es memoria, raíz y comunidad. Es la voz de sus pueblos, la dignidad de su gente trabajadora y la fuerza de quienes sostienen la vida del estado. El cambio verdadero solo se logrará con la participación de la gente; por eso, escuchar a Tlaxcala es un acto de respeto y de compromiso profundo”, puntualizó.

