La diputada local Laura Flores Lozano, del Partido de la Revolución Democrática, emitió un firme posicionamiento desde tribuna al advertir que Tlaxcala no puede ni debe ser tratada como un espacio para pagar favores políticos, particularmente cuando se trata de su representación institucional ante la federación.
Durante su intervención, la legisladora subrayó que Tlaxcala es historia, identidad y dignidad, por lo que cualquier decisión relacionada con su representación debe estar a la altura de su gente y de su legado, y no responder a acuerdos políticos opacos o intereses ajenos al estado.
Laura Flores Lozano señaló que Casa Tlaxcala en la Ciudad de México no puede convertirse en una oficina de compensaciones políticas, sino que debe mantenerse como una representación seria, con credibilidad, solvencia pública, congruencia y conocimiento real del territorio.
“La identidad tlaxcalteca no se improvisa”, enfatizó la diputada, al destacar que el arraigo, la trayectoria y el compromiso con las comunidades son condiciones indispensables para representar al estado. En ese sentido, sostuvo que Tlaxcala debe ser representada por una tlaxcalteca o un tlaxcalteca que conozca de primera mano las necesidades, luchas e historia de sus municipios.
Desde el PRD —recordó— ha existido una postura consistente: los cargos públicos no son premios, sino responsabilidades, y deben asignarse con criterios profesionales, claros y transparentes, no como resultado de negociaciones que debilitan la confianza ciudadana.
Finalmente, la diputada Laura Flores Lozano reiteró su compromiso con la vigilancia institucional, la crítica responsable y la defensa de la dignidad de Tlaxcala, asegurando que no guardará silencio ante intentos de utilizar la representación del estado como moneda de cambio político.
“Defender a Tlaxcala es defender su dignidad y su futuro”, concluyó.

