Mariana LOVERA// Desde la tribuna del Congreso del Estado de Tlaxcala, la diputada del Partido Acción Nacional, Miriam Martínez Sánchez, lanzó un llamado directo y sin matices al titular de la Secretaría de Seguridad Ciudadana: asumir con responsabilidad la crisis de inseguridad, pedir apoyo inmediato o renunciar al cargo.
Durante su posicionamiento, la legisladora advirtió que la inseguridad en Tlaxcala va en aumento y que la extorsión registra un crecimiento de hasta mil 300 por ciento, superando incluso los niveles de la Ciudad de México. Señaló que este delito afecta de manera directa a trabajadores del campo, repartidores de gas, conductores de pipas y personas que laboran en plataformas digitales, quienes hoy —dijo— deben entregar parte de sus ingresos para poder trabajar sin ser agredidos.
Martínez Sánchez afirmó que vivir con miedo no puede normalizarse y que la violencia ya alcanzó hogares, calles y espacios que antes eran considerados seguros. “Ya no hablamos de calles seguras, ya no hay casas seguras”, expresó, al denunciar delitos sin seguimiento, carpetas de investigación sin resultados y víctimas sin respuestas.
Desde la máxima tribuna del estado, la diputada exigió al secretario Alberto Martín Perea Marrufo actuar con seriedad ante la dimensión del problema. “Si no puede atender la situación, que pida ayuda; y si aun así no puede, que renuncie”, sentenció, al subrayar que la seguridad no admite pretextos ni discursos vacíos.
La legisladora enumeró distintos casos que reflejan el impacto social de la inseguridad: adultos mayores engañados y despojados de su pensión, estudiantes que esconden sus herramientas básicas para estudiar, motociclistas asaltados a punta de pistola y familias que regresan a sus hogares para encontrarlos vacíos tras un robo.
Asimismo, cuestionó el discurso oficial que presume una baja incidencia delictiva, al señalar que comparar cifras no puede justificar la normalización de la violencia. Afirmó que el problema no es electoral ni partidista, sino una crisis que lleva años y que debe resolverse de inmediato.
Finalmente, Miriam Martínez sostuvo que su posicionamiento responde a una convicción personal y social, al afirmar que no puede guardar silencio ante la injusticia. “Tlaxcala merece vivir en paz”, concluyó, al reiterar que la responsabilidad de las decisiones públicas impacta directamente en la vida de las familias tlaxcaltecas.
