En un encuentro con integrantes de la Unión de Sindicatos de Tlaxcala, la senadora Ana Lilia Rivera Rivera afirmó que la libertad sindical en el país dejó de ser una promesa para convertirse en un derecho efectivo que hoy ofrece estabilidad laboral y certeza jurídica tanto a trabajadores como a empresas.

La legisladora, originaria de Calpulalpan, recordó que uno de los ejes centrales de la reforma laboral de 2019 fue eliminar prácticas que durante años distorsionaron la representación gremial, como la firma de contratos colectivos sin conocimiento de la base trabajadora, situación que calificó como una simulación.

Explicó que, con las nuevas disposiciones, las dirigencias sindicales deben elegirse mediante voto personal, libre, secreto y directo, y que los contratos colectivos requieren la validación expresa de las y los trabajadores para mantenerse vigentes. Este cambio, señaló, transformó el equilibrio interno del sindicalismo y obliga a los líderes a contar con respaldo auténtico.

Rivera Rivera sostuvo que este modelo fortalece la democracia en los centros de trabajo, al permitir que cada persona conozca, vote y decida quién la representa, modificando de fondo la relación entre empleadores y empleados. En Tlaxcala, donde destacan sectores como el manufacturero, textil y comercial, indicó que la libertad sindical se refleja en negociaciones más transparentes y justas.

Durante su intervención, también resaltó la recuperación del salario mínimo como parte del nuevo rumbo en la política laboral y económica del país. Señaló que, tras más de tres décadas de deterioro del poder adquisitivo bajo el argumento de preservar la competitividad, a partir de 2019 se impulsaron incrementos reales y sostenidos, incluso con una estrategia diferenciada en la Zona Libre de la Frontera Norte.

Destacó que estos aumentos se implementaron de manera gradual y previsible, sin generar crisis inflacionarias ni pérdida masiva de empleos, y que además contribuyeron al fortalecimiento del mercado interno.

Si bien reconoció que aún existen retos, la senadora enfatizó que el trabajo debe representar bienestar y no precariedad. Afirmó que la recuperación salarial y la democratización sindical han impactado de forma directa a miles de trabajadores tlaxcaltecas, quienes hoy cuentan con mayores ingresos y mejores condiciones para sostener a sus familias y dinamizar la economía local.

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