- Martínez Velázquez también descalificó las declaraciones emitidas por la fiscal general de Puebla, quien sugirió que una de las líneas de investigación del homicidio apuntaba a una posible relación del homicidio con la delincuencia organizada.
Mariana LOVERA// El coordinador general de Comunicación Social del Gobierno del Estado, Antonio Martínez Velázquez, salió al paso de los rumores que han proliferado en redes sociales y medios digitales en torno al caso de la pareja poblana asesinada supuestamente en Tlaxcala. Durante los «Diálogos Circulares» y a pregunta expresa de La Bestia Política, Martínez Velázquez desmintió categóricamente cualquier vínculo sentimental o familiar entre Alejandro «N» (uno de los detenidos) y la hija de la gobernadora Lorena Cuéllar.
«Eso corresponde al terreno de la ficción, no del periodismo», sentenció el funcionario, tras ser cuestionado sobre las versiones que circulan en el entorno digital. «Alejandro no es el esposo de María Fernanda, y en segundo lugar, no tiene nada que ver con la familia», subrayó, desmintiendo así las especulaciones que intentaban relacionar al ahora detenido con el núcleo familiar de la mandataria estatal.
La aclaración no se limitó al aspecto familiar. Martínez Velázquez también descalificó las declaraciones emitidas por la fiscal general de Puebla, quien sugirió que una de las líneas de investigación del homicidio apuntaba a una posible relación con la delincuencia organizada.
El vocero estatal fue tajante al referirse a la información proporcionada por la autoridad poblana, calificándola de precipitada y sin sustento en las investigaciones que se siguen en Tlaxcala.
«Lo que sí podemos confirmar, porque se trató en la Mesa de Seguridad, es que ninguna de las líneas de investigación de los detenidos actualmente, que serán vinculados al proceso, tiene o está relacionada con delincuencia organizada», afirmó. «Por eso refería que son muy lamentables las declaraciones de la fiscal de Puebla, que revelan algo que no está ocurriendo. No existe, por lo menos en la Fiscalía de Tlaxcala, esa línea de investigación y probablemente tampoco en la de Puebla. Es decir, la fiscal habló por una fiscalía que no es la suya», añadió con firmeza.
Ante la pregunta sobre la aparente falta de comunicación por parte de la Fiscalía de Tlaxcala —lo que ha generado suspicacias entre la opinión pública—, Martínez Velázquez explicó que el sigilo responde a una estrategia jurídica y no a una omisión.
El coordinador justificó la reserva de información como una medida para proteger la integridad de las pesquisas y garantizar el debido proceso. Explicó que la fiscalía estatal ha optado por investigar en lugar de incurrir en lo que denominó «judicialización mediática» de los casos.
«La fiscalía informará una vez que los detenidos estén vinculados al proceso. ¿Por qué? Porque a veces cuando se revelan o se filtran datos de las investigaciones, se corre el riesgo de entorpecer el proceso. Por el ansia que a veces se tiene en la línea de comunicación, se comete el error de revelar datos que ponen en peligro el propio debido proceso», justificó.
Finalmente, reiteró que la información oficial se dará a conocer en el momento procesal adecuado, una vez que los detenidos sean formalmente vinculados, y confirmó que, hasta ahora, ninguna de las causas en su contra está relacionada con delincuencia organizada.