Demian Márquez | Representantes de distintos partidos políticos en Tlaxcala coincidieron en que la inseguridad se ha convertido en una de las principales preocupaciones para la ciudadanía, luego de los recientes homicidios registrados en los municipios de Panotla, Tepeyanco y Atlangatepec.
Durante el programa “Caballo de Troya” de La Bestia Política, secretarios de distintas fuerzas políticas cuestionaron la efectividad de la estrategia estatal en materia de seguridad.
Alejandro Netzahualcóyotl Sandoval, secretario general del PRDT, afirmó que los hechos violentos dejaron de ser “casos aislados” y acusó que el gobierno estatal ha sido rebasado por la delincuencia.
El perredista señaló que su partido solicitó públicamente la renuncia del titular de la Secretaría de Seguridad Ciudadana, al considerar que no existen resultados positivos en el combate a la violencia.
Por su parte, Charly Quiroz, secretario de Vinculación del PAN, respaldó el llamado de la diputada Miriam Martínez para que el Gobierno Federal, encabezado por el secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, intervenga en Tlaxcala con una estrategia más contundente.
Indicó que negar la presencia del crimen organizado impide que las corporaciones municipales y estatales dimensionen la gravedad del problema.
Desde Movimiento Ciudadano, Ángel Meneses Barbosa consideró que la percepción de inseguridad crece diariamente entre la población y cuestionó la operatividad de los sistemas de videovigilancia y coordinación policial.
El secretario también pidió revisar el funcionamiento de las mesas de seguridad y el destino de los recursos públicos destinados al rubro.
En tanto, Mariela Márquez, secretaria general del PVEM en Tlaxcala, sostuvo que la violencia y la falta de resultados en seguridad deben llevar a la ciudadanía a reflexionar su voto rumbo a las elecciones de 2027.
Señaló que muchas personas ya modifican sus actividades diarias por miedo a ser víctimas de delitos, especialmente durante la noche.
Felipe Hernández Hernández, presidente del PAC, reconoció que la inseguridad es un problema estructural que requiere una política pública integral y coordinación entre los distintos niveles de gobierno.
Sin embargo, advirtió que mientras las autoridades minimicen los hechos violentos, difícilmente podrán construirse soluciones efectivas.
Durante el encuentro, los representantes partidistas también señalaron deficiencias en las policías municipales, bajos salarios para los elementos de seguridad y la desaparición de programas federales que anteriormente apoyaban el fortalecimiento policial en los municipios.
Coincidieron en que la falta de confianza ciudadana en las instituciones de procuración de justicia agrava aún más el escenario.
Finalmente, los participantes hicieron un llamado a los gobiernos estatal y federal para reconocer la situación que enfrenta Tlaxcala y construir una estrategia coordinada que permita recuperar la tranquilidad de la población, ante el incremento de homicidios, robos y otros delitos de alto impacto registrados en la entidad.