El vocero del gobierno de Tlaxcala, Antonio Martínez Velázquez, aseguró que no constituye un acto de censura el llamado realizado por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo para que la ciudadanía no vea contenidos de TV Azteca, luego de acusar a esa empresa de difundir campañas y desinformación contra su administración.
Durante el “Diálogo Circular”, Martínez Velázquez sostuvo que la declaración de la mandataria federal debe entenderse como una invitación a que las personas sean críticas respecto a la información que consumen y no como una medida para restringir la libertad de expresión.
“El derecho a la información tiene que ver también con recibir información veraz. No es censura porque TV Azteca sigue transmitiendo normalmente; no se apagó ninguna señal ni se prohibió ningún programa”, expresó.
En respuesta a un cuestionamiento realizado por La Bestia Política, el funcionario comparó el contexto actual con episodios históricos de censura en México y afirmó que hoy existe un debate relacionado con la responsabilidad ética de los medios de comunicación frente a la desinformación y la sobreexposición informativa en redes sociales y plataformas digitales.
Martínez Velázquez también señaló que algunos espacios mediáticos mezclan opinión con información sin distinguir claramente ambos contenidos, lo que —dijo— puede generar confusión entre las audiencias.
“El pueblo tiene que ser crítico con lo que consume, con las noticias, las columnas y los programas que ve. Los medios también tienen responsabilidad ante sus audiencias”, comentó.
Durante su intervención, el vocero criticó contenidos transmitidos por TV Azteca y consideró que algunos programas y conductores mantienen posiciones políticas o ideológicas disfrazadas de información periodística.
Asimismo, defendió la implementación de campañas informativas impulsadas por el gobierno estatal para combatir lo que consideran desinformación, al tiempo que rechazó que estas acciones representen ataques contra medios de comunicación en Tlaxcala.
Finalmente, insistió en que los medios deben fortalecer sus mecanismos de autocrítica y diferenciación entre opinión e información, especialmente en un contexto marcado por la inteligencia artificial, redes sociales y la circulación masiva de contenido falso o manipulado.