• La senadora con licencia fue designada para encabezar la Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional; Alfonso Sánchez García estuvo ausente durante el nombramiento, así como los representantes del PT y la líder estatal del partido, Jaina Daniela Flores

 

Mariana LOVERA | Ana Lilia Rivera Rivera fue designada este lunes como Coordinadora Estatal de la Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional en Tlaxcala, con lo que encabezará los trabajos territoriales del movimiento en la entidad en la ruta hacia el proceso electoral de 2027.

 

El nombramiento se realizó en el World Trade Center de la Ciudad de México, durante el acto encabezado por la dirigencia nacional de Morena en el que se dieron a conocer las coordinaciones de distintas entidades del país.

 

La definición coloca a Rivera Rivera al frente de una nueva etapa para Morena en Tlaxcala después de meses de competencia interna y de una disputa en la que ella y Alfonso Sánchez García aparecieron como dos de los principales perfiles.

 

Sin embargo, la fotografía de unidad todavía quedó incompleta.

 

Aunque si llegó a la cita, Sánchez García no estuvo presente durante la designación de Rivera, ausencia que fue consignada por distintos medios locales y nacionales, y que cobra relevancia después de la intensa competencia interna que ambos protagonizaron antes de conocerse el resultado.

 

“Aquí nadie se excluye”.

 

Frente a ese escenario, uno de los principales mensajes de Ana Lilia Rivera después de recibir la coordinación estuvo dirigido precisamente a la unidad interna.

 

“Aquí nadie se excluye. Aquí todos somos necesarios”, expresó al hablar de la etapa que comienza para el movimiento en Tlaxcala.

 

Rivera anunció además que regresará inmediatamente al trabajo territorial y adelantó que recorrerá “calle por calle, barrio por barrio, comunidad por comunidad”, como aseguró haberlo hecho durante 29 años de su trayectoria política.

 

La nueva coordinadora planteó que las aspiraciones personales deben quedar subordinadas al proyecto político que encabeza a nivel nacional la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y extendió la mano a quienes participaron en el proceso interno.

 

El mensaje adquiere especial relevancia después de semanas de versiones encontradas alrededor de la definición de Morena en Tlaxcala.

 

Días antes del anuncio oficial circularon publicaciones que aseguraban que Rivera había obtenido un resultado favorable en la encuesta interna, mientras la dirigencia todavía no hacía pública una resolución. La falta de información oficial alimentó durante varios días las especulaciones sobre diferencias entre los grupos que respaldaban a los distintos aspirantes.

 

Finalmente, este 28 de septiembre la dirigencia nacional formalizó la designación.

 

De la competencia interna a la operación territorial.

 

Rivera llega a la coordinación después de un proceso en el que participaron diversos perfiles de Morena y sus aliados y que convirtió la sucesión de Tlaxcala en uno de los procesos internos más observados del partido.

 

Ahora el reto político cambia: de competir por la coordinación a construir acuerdos entre los grupos que participaron en la contienda.

 

La propia Rivera anticipó cuál será su estrategia.

 

“Empezaré a recorrer calle por calle, barrio por barrio, comunidad por comunidad”, señaló, al anunciar una nueva etapa de trabajo territorial y reunificación.

 

Durante su mensaje se definió como una coordinadora “humana, humilde”, pero también “capaz, preparada y fuerte para enfrentar los retos que vienen”.

 

La dirigencia nacional, por su parte, presentó la definición como resultado del proceso interno desarrollado en Tlaxcala y destacó el conocimiento territorial y trayectoria política de Rivera.

 

Una trayectoria de casi tres décadas.

 

Ana Lilia Rivera es licenciada en Derecho por la Universidad Autónoma de Tlaxcala y ha desarrollado una trayectoria política vinculada a causas campesinas, pueblos indígenas y la defensa del maíz nativo.

 

Fue diputada local y desde 2018 ocupa un escaño en el Senado de la República, donde consiguió la reelección en 2024. Entre 2023 y 2024 presidió la Mesa Directiva de la Cámara Alta.

 

También ha desempeñado responsabilidades dentro de Morena, entre ellas la Secretaría General del Comité Ejecutivo Estatal y tareas nacionales relacionadas con asuntos indígenas y campesinos.

 

Para participar en el proceso interno solicitó licencia al Senado.

«La primera prueba será la unidad».

 

La designación termina la incertidumbre sobre quién encabezará los trabajos de Morena en Tlaxcala, pero abre otra etapa para el partido.

 

El llamado de Rivera a que “nadie se excluya” tendrá ahora que traducirse en la incorporación de los distintos grupos que compitieron por la coordinación.

 

La ausencia de Alfonso Sánchez García durante el nombramiento deja, al menos por ahora, una interrogante sobre cómo se procesará políticamente el resultado entre los dos proyectos que llegaron con mayor atención pública a la recta final.

 

Rivera, por su parte, dejó clara la línea con la que pretende comenzar esta nueva etapa: territorio, unidad y respaldo al proyecto nacional de la Cuarta Transformación.

 

Con la coordinación ya definida, Morena pasa de la disputa por el nombramiento a una fase distinta: demostrar si puede cerrar filas después de una competencia interna que durante meses exhibió las diferencias entre sus principales grupos políticos en Tlaxcala.

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