• Desde las primeras horas de este 1 de noviembre, el panteón de San Pablo Apetatitlán comenzó a recibir a personas que acudieron a limpiar, adornar y visitar las tumbas de sus seres queridos.

Daniel Angulo | Entre flores de cempasúchil, arreglos florales y momentos de recogimiento, familias comenzaron a llegar este domingo 1 de noviembre al panteón de San Pablo Apetatitlán para visitar a sus fieles difuntos, como parte de las tradiciones que acompañan la celebración del Día de Todos los Santos.

Algunas personas acudieron para limpiar las tumbas, colocar flores y encender veladoras, mientras otras aprovecharon la visita para permanecer unos minutos junto a los restos de sus familiares, recordar anécdotas y dedicarles una oración.

El movimiento en el camposanto refleja una de las costumbres más arraigadas de estas fechas en Tlaxcala y México, mantener vivo el recuerdo de quienes ya partieron y regresar, año con año, al lugar donde descansan sus seres queridos.

En estas fechas, el panteón se convierte en un espacio de encuentro familiar, donde la ausencia también encuentra una forma de hacerse presente.

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