*El secretario de Educación de Tlaxcala afirmó en el programa “Sin Anestesia” que Morena mantendrá su método de selección: será candidato o candidata quien vaya arriba en las encuestas. Negó haber sido presionado por Lorena Cuéllar para apoyar a Alfonso Sánchez García y desmintió reuniones con Ana Lilia Rivera. “Quien sea, vamos a estar ahí”, sentenció.

Mariana LOVERA // En medio de versiones sobre una presunta campaña interna desde el gobierno estatal para impulsar a un “delfín” varón, el secretario de Educación Pública del estado, Homero Meneses Hernández, salió al paso y fue contundente: el método de Morena son las encuestas, y será quien vaya arriba en ellas el que encabece la candidatura.

En entrevista para el programa “Sin Anestesia”, Meneses respondió directamente a las versiones que señalan presiones desde el Palacio de Gobierno para inclinar la balanza a favor de Alfonso Sánchez García.

—Se habla mucho que hay una campaña hacia un varón en el gobierno de Lorena Cuéllar, que hay un delfín, que están presionando a los trabajadores, a los funcionarios. ¿Tú has sido presionado por la gobernadora para apoyar a Alfonso Sánchez García? — se le cuestionó.

—No, no, no, yo no he sido presionado… lo que hay son acuerdos políticos, lealtades al proyecto —respondió Meneses.

El momento más álgido de la conversación llegó cuando se le preguntó directamente por el método de selección del partido.

—¿Qué perfil debe tener entonces el que sea el candidato o candidata de Morena? ¿El que vaya arriba de las encuestas? —se le inquirió.

—El movimiento, así lo ha establecido —respondió Meneses—. El movimiento ha establecido que tiene que ser quien vaya arriba de las encuestas.

El secretario fue más allá y subrayó que, más allá de nombres ocurrentes, será la medición ciudadana la que defina su candidato.

—En su momento el movimiento decidirá quién encabeza la coordinación con base a las encuestas —enfatizó—. Y si resulta ser una persona distinta. Alfonso Sánchez García, Ana Lilia. Quien sea. Quien sea. Vamos a estar ahí, dijo

Ante la insistencia sobre si existe presión desde el Ejecutivo estatal para apoyar a un aspirante en específico, Meneses reconoció su cercanía política con la mandataria Lorena Cuéllar Cisneros, pero aclaró que ello no implica una imposición.

—La gobernadora, además de ser mi gobernadora como ciudadano, es mi dirigente política —explicó—. Eso es bien importante decirlo. La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, además de ser la presidenta de todos y todas las mexicanas, es mi dirigente política. Lo primero es constitucional, lo segundo es opcional.

Y añadió:

—Yo la reconozco a ambos papeles. Tanto mi obligación constitucional de reconocerla como gobernadora del Estado, titular del Poder Ejecutivo Constitucional, y el valor adicional en términos políticos es que la reconozco como mi dirigente política. Eso implica entender y atender su estrategia política. Pero insisto: el método es la encuesta.

Sobre versiones que señalan un acercamiento del secretario con la senadora Ana Lilia Rivera, lo que algunos han interpretado como una presunta deslealtad al proyecto de Cuéllar.

—Hay quienes han dicho, ya para cerrar este tema, que te han visto con Ana Lilia Rivera. ¿Es cierto? — se le preguntó.

—Pues hace 25 años sí. Hace 30 años también. Recientemente no la he visto. Hubiésemos coincidido ayer en el evento del Cbtis —respondió Meneses.

—Lo que me han dicho es que estás con Ana Lilia y que estás traicionando el proyecto de Lorena Cuéllar — se le insistió.

Meneses respondió con una serie de preguntas:

—¿Quién lo podría decir? ¿Quién buscaría un rompimiento? ¿Quién le está apostando a la división? Pero lo digo con toda claridad. Mi dirigente política se llama Lorena Cuéllar Cisneros. La gobernadora es la misma.

En un pasaje donde la conversación viró hacia los principios de la izquierda, el secretario recordó sus orígenes como una fuerza de oposición que resistió la intervención del poder fáctico.

“Cuando la licenciada Lorena Cuéllar Cisneros buscó la primera ocasión la gobernatura… ¿Qué acusamos? La intervención de Mariano González Zarur —relató—. El mismo Mariano lo confesó: “Me equivoqué con Marco Mena, me arrepiento de haberlo apoyado”. Entonces, no podremos ser incongruentes. No podemos ser incongruentes a la historia de este movimiento” señaló.

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