Mariana LOVERA | En su intervención en tribuna, la diputada local del Partido Acción Nacional (PAN), Miriam Martínez, fijó su postura en contra del denominado “Plan B” de reforma electoral enviado por la presidenta Claudia Sheinbaum, al calificarlo como una medida “profundamente equivocada, centralista y ajena a las verdaderas preocupaciones de la ciudadanía”.
Con un discurso en el que reiteró que su voto “no es un simple capricho político ni una oposición automática”, la legisladora panista argumentó que la minuta, presentada bajo el discurso de austeridad y eficiencia institucional, representa en realidad una reforma política que vulnera la autonomía de los estados y el pacto federal.
“Se trata de una convicción 100% democrática, de la defensa del federalismo y del respeto a la autonomía de los estados”, sostuvo Martínez, quien advirtió que desde el centro del país se pretende imponer una medida que, lejos de fortalecer la democracia, traslada costos a los estados y municipios y compromete el funcionamiento del Poder Legislativo local.
La diputada panista cuestionó que, mientras México enfrenta una de sus etapas más delicadas en materia de seguridad, con violencia, desapariciones y presencia del crimen organizado en la vida pública, el gobierno federal intente “vender como una gran solución” una reforma que se concentra en reducir estructuras y poner límites presupuestales a los congresos locales.
“¿Esto de verdad fortalece la democracia? ¿Fortalece la división de poderes? ¿O más bien debilita los progresos locales para concentrar más poder desde el centro?”, planteó.
Miriam Martínez subrayó que en Acción Nacional se sostiene que “la política debe estar al servicio de la persona y del bien común”, lo que exige instituciones fuertes, poderes equilibrados y respeto al federalismo. Hizo un llamado al pleno a no aprobar la reforma “por inercia ni por presiones externas”, y advirtió que lo que se vote hoy afectará no a la legislatura actual, sino a la siguiente.
“No se trata de salvar nuestro pellejo y condenar a la siguiente legislatura. Se trata de defender y cuidar la legitimidad y la autonomía de los congresos locales. Aquí no solo hacemos leyes, aquí somos la caja de resonancia del pueblo, la voz de los ciudadanos. Yo no voy a entregar esa responsabilidad”, sentenció.
Finalmente, la legisladora del PAN reafirmó su compromiso con la democracia, el equilibrio entre órdenes de gobierno y la defensa de las instituciones electorales, y anunció que su voto sería en contra de la reforma enviada por la presidenta Claudia Sheinbaum.
“Mi voto es y será mi voto”, concluyó.