- La senadora convocó a fortalecer la transformación con unidad, conciencia social y gobiernos honestos cercanos a la gente.
La senadora Ana Lilia Rivera Rivera sostuvo que el momento que vive Tlaxcala exige unidad, conciencia social y compromiso colectivo para consolidar una transformación cercana a la gente y basada en principios.
Por ello, durante encuentros con ciudadanos y recorridos por distintas comunidades del estado, la legisladora sostuvo que ha llegado el tiempo de profundizar los avances para fortalecer un proyecto basado en principios, sensibilidad social y cercanía permanente con la gente.
“Es tiempo de asumir nuestra responsabilidad. No podemos cambiar el pasado, pero sí podemos transformar el presente y construir un mejor futuro, unidos y desde abajo”, expresó.
Ana Lilia Rivera convocó a la ciudadanía a sumarse a la revolución de las conciencias, al considerar que la libertad y la transformación verdadera sólo pueden consolidarse con un pueblo informado, crítico y consciente de su papel en la vida pública. “La libertad la puede lograr un pueblo informado y consciente; una sociedad que participe, que se organice y que exija gobiernos honestos y cercanos a sus necesidades”, señaló.
La senadora tlaxcalteca destacó que la transformación del país requiere fortalecer instituciones sólidas y transparentes que respondan de manera efectiva a las demandas reales de las familias mexicanas, especialmente en temas como seguridad, bienestar social, oportunidades laborales y servicios públicos eficientes.
Asimismo, sostuvo que los nuevos tiempos demandan autoridades con sensibilidad social, capacidad de escuchar y voluntad de trabajar junto a las comunidades, dejando atrás prácticas que se alejaron de la gente y de las verdaderas necesidades colectivas.
La legisladora insistió en que la transformación debe seguir construyéndose con unidad y organización social, entendiendo que el cambio profundo no depende solamente de los gobiernos, sino también de la participación consciente del pueblo.
Finalmente, sostuvo que Tlaxcala necesita seguir avanzando con unidad, conciencia y organización social, para que la transformación llegue verdaderamente a la vida cotidiana de las familias.