Demian Márquez | El secretario de Gobierno de Tlaxcala, Luis Antonio Ramírez Hernández, aseguró que la estrategia de seguridad en la entidad se mantiene basada en la coordinación entre corporaciones federales, estatales y municipales, además de acciones preventivas enfocadas en atender las causas de la violencia y fortalecer la percepción ciudadana.
Durante su participación en el programa Caballo de Troya de La Bestia Política, el funcionario explicó que diariamente se realizan mesas de seguridad encabezadas por la gobernadora Lorena Cuéllar Cisneros, en las que participan autoridades de los tres niveles de gobierno para analizar incidencias delictivas, definir operativos y atender focos rojos en distintas regiones del estado.
Ramírez Hernández destacó que uno de los programas prioritarios es el operativo “Cero Tolerancia”, el cual combina presencia policial, revisión vehicular, monitoreo con cámaras y el uso de arcos detectores para prevenir delitos y reforzar la vigilancia.
Añadió que las estrategias se apoyan en labores de inteligencia y en el análisis de casos específicos, principalmente relacionados con robos, extorsiones y asaltos a personas que realizan retiros bancarios.
En ese sentido, informó que se mantiene activo el acompañamiento policial gratuito para ciudadanos y empresarios que necesiten retirar dinero en efectivo.
El servicio puede solicitarse a través del 911 y contempla vigilancia desde el traslado al banco hasta el regreso al domicilio o negocio, con el objetivo de reducir riesgos de asalto.
Sobre hechos recientes de violencia registrados en la entidad, el secretario reconoció que existe preocupación social; sin embargo, sostuvo que las autoridades han logrado impedir el asentamiento de grupos delictivos organizados mediante operativos coordinados con fuerzas federales.
Explicó que algunos casos recientes derivaron de investigaciones nacionales que permitieron detectar movimientos de células criminales en territorio tlaxcalteca.
El titular de la Segob también afirmó que la percepción de inseguridad continúa siendo uno de los principales retos, pese a que indicadores oficiales muestran una disminución en algunos delitos.
Asimismo, se abordó el tema de la profesionalización policial y reconoció que algunos municipios aún enfrentan rezagos en certificación, número de elementos y operación de sus corporaciones.
Explicó que, tras la homologación de la Ley de Seguridad estatal con el modelo nacional, se establecieron nuevas medidas para evitar el llamado “chapulineo” de policías entre ayuntamientos, obligando a que los elementos que cambien de corporación vuelvan a certificarse y acrediten nuevamente sus evaluaciones de control y confianza.
Asimismo, detalló que el gobierno estatal ha reforzado la implementación de mandos coordinados en municipios donde se detectan riesgos o debilitamiento institucional.
Actualmente, este esquema opera en Nanacamilpa y anteriormente fue aplicado en municipios como Tlaxco y San Pablo del Monte.
Ramírez Hernández señaló que estos mecanismos permiten que la Secretaría de Seguridad Ciudadana asuma temporalmente la coordinación operativa, refuerce la capacitación policial y trabaje junto con fuerzas federales para estabilizar la incidencia delictiva.
Además, indicó que la meta es que los 60 municipios cuenten con Centros de Control y Comando (C2) plenamente operativos y conectados al C5 estatal, con personal capacitado para monitoreo y reacción inmediata.
Por ello, insistió en que el combate a la violencia no depende únicamente del gobierno, sino también de la participación social, la denuncia ciudadana y el fortalecimiento del entorno familiar y comunitario.
Finalmente, Ramírez Hernández subrayó que la administración estatal mantendrá vigilancia permanente en los 60 municipios y reiteró que no habrá tolerancia a posibles actos de corrupción dentro de las corporaciones de seguridad.
Asimismo, aseguró que cualquier denuncia será investigada y que las instituciones trabajarán para garantizar atención a víctimas, prevención del delito y estabilidad en la entidad.