Demian Márquez | María del Carmen Ramírez García, esposa del exgobernador Alfonso Sánchez Anaya, reveló que una hora antes de fallecer, el exmandatario le compartió un mensaje que, aseguró, resume la forma en que vivió y ejerció el servicio público.
Tras la misa de cuerpo presente, recordó sus últimas palabras “Me voy en paz de Dios. Serví al pueblo de Tlaxcala y lo amé; amé a mi familia, amé a mis amigos”, expresión que, dijo, pronunció con plena conciencia de que su vida llegaba a su fin.
La exfuncionaria afirmó que Sánchez Anaya partió en paz y sin sufrimiento, luego de sufrir un infarto cerebral, señaló que durante las últimas horas de vida estuvo acompañándolo y consideró que las múltiples muestras de afecto recibidas por parte de la población reflejan el vínculo que construyó con los tlaxcaltecas a lo largo de su trayectoria política y personal.
Ramírez García recordó a quien fuera su compañero de vida como un hombre íntegro, cariñoso y congruente con sus principios.
Destacó que siempre recibió su respaldo en los proyectos que emprendió y aseguró que la mayor enseñanza que le dejó fue actuar con rectitud y mantener coherencia entre las palabras, las acciones y los ideales.
Asimismo, expresó que confía en que el exgobernador percibe el cariño que la ciudadanía le ha manifestado durante su despedida.
Indicó que el cortejo continuaría hacia su rancho familiar, donde vecinos prepararon una despedida simbólica, para posteriormente trasladar sus restos a la capilla de la familia, donde permanecerán acompañados por sus seres queridos.