Demian Márquez | El coordinador de Comunicación, Antonio Martínez Velázquez, destacó la reducción de la tasa de victimización registrada en Tlaxcala durante 2025 y sostuvo que este indicador representa uno de los principales datos para evaluar el comportamiento de la seguridad en la entidad.
Explicó que, de acuerdo con los resultados de la encuesta del INEGI, Tlaxcala registró una disminución cercana al 15 por ciento en la tasa de víctimas por cada 100 mil habitantes, colocándose entre las entidades con mayor reducción a nivel nacional.
Añadió que, en el caso de las mujeres, la disminución habría alcanzado alrededor de 22 por ciento.
Martínez Velázquez señaló que la medición se obtiene a partir de entrevistas en las que se pregunta a las personas si ellas o algún integrante de su familia fue víctima de un delito.
Por ello, consideró que la reducción registrada refleja que un menor número de ciudadanos reportó haber sufrido algún ilícito durante el periodo evaluado.
No obstante, reconoció que existe un cambio en la composición de los delitos que se cometen en Tlaxcala, particularmente por una mayor presencia de hechos violentos.
Admitió que actualmente se observa un incremento en el uso de armas de fuego y en la violencia con la que se cometen algunos delitos, situación que, afirmó, preocupa a las autoridades.
El funcionario rechazó que el gobierno estatal pretenda negar la violencia o atribuirla únicamente a una cuestión de percepción.
Sostuvo que la incidencia delictiva continúa siendo monitoreada mediante cifras oficiales y que el incremento de la violencia dentro del universo de delitos es reconocido por las autoridades.
Como ejemplo de la estrategia implementada, mencionó los operativos realizados recientemente y la coordinación con autoridades de Puebla para establecer objetivos prioritarios, además de acciones federales y órdenes de aprehensión ejecutadas en territorio tlaxcalteca.
Aseguró que estas acciones responden precisamente al reconocimiento de que existen delitos cuya forma de ejecución se ha vuelto más violenta.
Finalmente, Martínez Velázquez sostuvo que ambos fenómenos pueden coexistir: una reducción en la cantidad de personas que reportan haber sido víctimas y, al mismo tiempo, una mayor violencia en determinados delitos.
Por ello, consideró que presentar la postura oficial como una negación de la violencia simplifica un escenario que, dijo, debe analizarse a partir de diferentes indicadores.