Demian Márquez // La asamblea convocada el pasado domingo por la dirigencia estatal de Morena en apoyo a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, a la que fueron llamados los nueve aspirantes a coordinar los Comités de Defensa de la Transformación en Tlaxcala, terminó generando cuestionamientos entre los propios participantes.
Solo cuatro perfiles acudieron: Alfonso Sánchez García, Floria María Hernández, Héctor Paredes y Vicente Ponce Cano.
La presencia de Sánchez García cobró especial relevancia luego de que una marcha en su respaldo concluyera en el mismo sitio del encuentro, mientras los demás aspirantes quedaron en un segundo plano.
El episodio provocó críticas de quienes participaron y de quienes decidieron no acudir.
Raymundo Vázquez Conchas afirmó que recibió únicamente un mensaje de WhatsApp de la dirigente estatal Jaina Daniela Flores Meneses, por lo que puso en duda que pudiera considerarse una convocatoria formal.
El diputado federal relacionó su decisión con una experiencia anterior, en la que, según dijo, fue relegado de un acto que inicialmente se presentó como respaldo a Claudia Sheinbaum y terminó favoreciendo a Alfonso Sánchez. “Fui invitado, si a eso se le llama invitación”, sostuvo.
Vázquez Conchas fue más allá y acusó que Morena en Tlaxcala se encuentra “completamente secuestrado”, al considerar que las decisiones partidistas se estarían concentrando en un grupo y que algunos aspirantes son utilizados para legitimar actos previamente orientados hacia un perfil.
Desde su perspectiva, la falta de una convocatoria real a la unidad puede profundizar las diferencias internas justo cuando se aproxima la definición de la coordinación estatal.
Por su parte, Carlos Augusto Pérez Hernández también explicó su ausencia bajo un argumento similar.
Señaló que recibió la invitación para una asamblea informativa, pero al conocer que una movilización en respaldo a Alfonso Sánchez García llegaría al mismo lugar, consideró que el encuentro había perdido su carácter institucional.
“Lo triste está en que el partido, la dirigencia estatal, haya mostrado ya abiertamente su inclinación, su preferencia”, expresó.
Pérez Hernández cuestionó además que se afirmara que todos los aspirantes fueron convocados en igualdad de condiciones, pues dijo no haber recibido información sobre quiénes serían invitados ni sobre el formato del evento.
No obstante, aseguró que mantendrá su participación en el proceso y continuará recorriendo comunidades y sectores sociales, al tiempo que reclamó condiciones de “piso parejo”, credibilidad y confianza dentro del partido.
En contraste, los aspirantes Floria María Hernández, Héctor Paredes y Vicente Ponce Cano sí acudieron a la asamblea, aunque la jornada quedó marcada por la movilización que acompañó a Sánchez García y por la percepción de que el acto terminó favoreciendo su posicionamiento.
Hasta el momento, sus posturas particulares sobre lo ocurrido no fueron incorporadas a este recuento.
En el caso de Ana Lilia Rivera Rivera, aspirante a la coordinación estatal y senadora con licencia, este medio buscó conocer su postura durante una reunión que sostuvo con mujeres.
Sin embargo, personal de su área de comunicación informó que no habría atención a medios.
Posteriormente también se solicitó directamente una postura a su jefe de información, sin obtener respuesta al cierre de esta nota.
Por lo que la postura de la senadora con licencia sería prácticamente la del silencio, acción que se ha caracterizado por la misma al tratar de ser abordada en diferentes momentos, respecto a temas en torno a la contienda interna como lo fue el tema de la propaganda política a favor de Alfonso Sánchez García al interior de Casa de gobierno.