• Max es un perrito que perdió un ojo tras ser golpeado brutalmente por un hombre en La Loma Xicoténcatl. La ciudadanía exige justicia y la dueña presenta hoy la denuncia formal.

Mariana LOVERA// Una denuncia ciudadana, difundida a través de redes sociales, ha conmocionado a la capital tlaxcalteca al revelar un acto de extrema crueldad animal. Los hechos ocurrieron la noche del viernes 23 de enero, en la colonia La Loma Xicoténcatl, cuando un hombre, captado en video, agredió con violencia a un perro llamado Max, provocándole la pérdida total de uno de sus ojos.

La voz de la indignación la ha dado su tutora, una mujer que, de manera habitual, alimenta a perros en situación de calle en esa zona en compañía de Max. En un emotivo relato publicado en redes, explicó la secuencia de los hechos: «Todas las noches le doy de comer a unos perritos de la calle. Y mi perrito llamado Max estaba conmigo, entré por una sudadera y unas llaves y en cuestión de minutos le hicieron esto».

El video adjunto a la publicación es contundente. Muestra a un individuo caminando y, acto seguido, asestar un fuerte golpe al pequeño animal que se encontraba a su paso. Las imágenes, difíciles de ver, han detonado una ola de repudio y solidaridad en la comunidad.

«Pensé mucho en subir el video pero quisiera que se hiciera justicia», expresa dueña de Max, quien hizo un llamado público para identificar al agresor: «No me gustaría que quedara impune, por eso si alguien identifica a la persona les agradecería que me lo comentaran para que pueda hacer el trámite correspondiente».

La respuesta ciudadana no se hizo esperar. Cientos de usuarios han compartido la publicación, exigiendo a las autoridades que actúen con celeridad. La presión social ha llevado a que el caso dé el salto de las redes a la vía legal.

Ante la gravedad del acto, y con el respaldo de la evidencia digital y el apoyo de la comunidad, la tutora de Max anunció que este día  presentará la denuncia formal ante la Fiscalía General de Justicia del Estado (FGJE). El objetivo es que el caso no quede en el anonimato de las redes y se inicie una investigación penal.

La agresión a Max se enmarca en un contexto de creciente sensibilidad social hacia el maltrato animal y las demandas por leyes más severas. En Tlaxcala, como en el resto del país, estos hechos son tipificados como delitos.

Mientras se espera que la FGJE dé trámite a la denuncia y emprenda la búsqueda del presunto agresor, la imagen de Max, con su evidente herida, se ha convertido en un símbolo de la lucha contra la impunidad en casos de crueldad animal.

Se espera que la Coordinación de Bienestar Animal de Tlaxcala de su posicionamiento.