Demian Márquez | Luego de los hechos registrados la mañana de este martes en Nanacamilpa, donde se reportó el desalojo de campesinos y transportistas con uso de gas lacrimógeno por parte de elementos de seguridad, el dirigente del Partido Revolucionario Institucional (PRI), en Tlaxcala, Enrique Padilla Sánchez, fijó postura y llamó a privilegiar el diálogo frente al conflicto.
El líder priista consideró que la movilización tiene origen en problemáticas reales del sector agrícola, particularmente en la falta de condiciones que garanticen ingresos justos para los productores.
Señaló que el campo enfrenta una situación compleja y advirtió que, sin atención adecuada, se pone en riesgo el sustento alimentario, por lo que insistió en la necesidad de generar propuestas concretas desde el gobierno estatal.
Padilla Sánchez también descartó que las protestas respondan a intereses políticos, como se ha sugerido desde algunas instancias oficiales, y sostuvo que se trata de demandas sociales legítimas.
En ese sentido, expresó su expectativa de que las autoridades abran canales de diálogo que permitan construir soluciones de fondo.
Por su parte, el Frente Nacional para el Rescate del Campo Mexicano denunció un despliegue excesivo de fuerza pública durante la movilización, al señalar que los productores fueron contenidos por granaderos en medio de un contexto de inconformidad por la falta de apoyos y precios justos.
La organización hizo un llamado a la gobernadora Lorena Cuéllar Cisneros para garantizar la integridad de los manifestantes y establecer una mesa de diálogo.
En tanto, la Asociación Nacional de Transportistas rechazó los hechos y acusó el uso desproporcionado de la fuerza contra quienes, aseguran, se manifestaban de manera pacífica.
Además, exigieron una investigación sobre lo ocurrido, así como garantías para el ejercicio de la protesta, al tiempo que advirtieron que continuarán en exigencia de justicia y esclarecimiento de los hechos.