Demian Márquez | La remodelación del mercado municipal de Tlaxcala “Emilio Sánchez Piedras” está a la espera de que los aproximadamente 300 locatarios definan una estrategia de organización y un espacio temporal para continuar con sus actividades durante la ejecución de los trabajos, informó Librado Muñoz, representante del Comité de Comerciantes de Tlaxcala Capital.
El dirigente señaló que el expediente de licitación de la obra ya se encuentra integrado y corresponde al contrato SEDATU-SOP-512-2025, denominado “Proyecto Ejecutivo para la Adecuación Integral del Mercado Municipal del Municipio de Tlaxcala”, contemplado dentro del Programa de Mejoramiento Urbano 2025 de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu).
La inversión prevista para el proyecto es de alrededor de 150 millones de pesos.
Muñoz consideró que la intervención permitiría atender algunas de las principales necesidades que enfrenta actualmente el inmueble, entre ellas el manejo de residuos y las instalaciones eléctricas.
Por ello, llamó a los comerciantes a analizar la propuesta y alcanzar acuerdos que permitan avanzar con la obra sin afectar de manera definitiva sus fuentes de ingreso.
Explicó que la modernización del mercado no solamente representaría un beneficio para quienes tienen ahí sus establecimientos, sino también para los consumidores, al contar con instalaciones más adecuadas para la actividad comercial y mejores condiciones de seguridad e higiene.
En otro tema, el representante del Comité de Comerciantes informó que las gestiones realizadas ante el Ayuntamiento de Tlaxcala permitieron que alrededor de 150 locatarios de distintos giros obtuvieran condiciones más accesibles para el refrendo de sus licencias de funcionamiento.
De este grupo, aproximadamente 50 comerciantes del mercado “Emilio Sánchez Piedras” concretaron el trámite.
Librado Muñoz destacó que estas acciones buscan reducir las cargas administrativas y económicas que enfrentan los comerciantes, al tiempo que llamó a mantener la organización entre los locatarios para alcanzar acuerdos en torno al proyecto de remodelación, cuya ejecución dependerá en buena medida de las condiciones que establezcan los propios comerciantes para su reubicación temporal.