El Partido Revolucionario Institucional en Tlaxcala está en un momento de crisis interna por la disputa de los grupos internos por el control, y si no se ponen las pilas serán presa fácil de Morena y su gobernadora en el 2024.

De por si el escenario es complicado ante la falta de recursos con que operan y enfrentarán a una maquinaria con el manejo de los programas federales y estatales.

Este miércoles, la presidenta estatal del tricolor Anabell Ávalos y el legislador federal Mariano González Aguirre se encontraron en un evento del alcalde panista de Apizaco, Pablo Badillo Sánchez, y ambos se saludaron fríamente, unas cuantas palabras fueron lo único que cruzaron.

Al final del acto,  Mariano González Aguirre se destapó con críticas y afirmó que al interior del PRI no se está trabajando con la base y de seguir así auguró un rotundo fracaso del instituto político.

“Lo que esperaré de la nueva dirigencia es que logre generar los equilibrios por el bien del instituto político, no veo que estén integrados todos los equipos, ni tampoco veo que se esté haciendo un trabajo con la base, no se está viendo un cambio en la forma de trabajar, en la forma de visitar a los municipios”, detalló.

Incluso, fue más allá  y aseguró que la ex alcaldesa capitalina no debe utilizar el paso por la dirigencia estatal como trampolín político para el 2024, y si tiene aspiraciones lo más sano es que dejara la dirigencia del partido.

Las palabras de González Aguirre no deben sorprender a nadie, pues es evidente que entre ambos personajes hay una ruptura, y la falta de capacidad de dirimir sus diferencias y ayudar a un partido carente de figuras de peso, y rostros nuevos que los ayude a ser competitivos.

Mucho se ha dicho que González Aguirre buscó ser el dirigente del partido, y que no le gustó nada la designación de Anabell Ávalos al frente del partido.

Otros, que la presidenta del tricolor se encerró en su círculo y su equipo, y se olvidó de convocar a su diputado federal, y otros grupos.

Lo cierto, es que siendo realistas las únicas figuras  con posibilidades de ser candidatos a senador en el PRI y poder enfrentar a Morena y sus aliados son precisamente Mariano González Aguirre y Anabell Ávalos, pero si no son capaces de sentarse en una mesa, poder platicar y alcanzar acuerdos, serán sin quererlo, el aliado perfecto del morenismo.

La otra, para que le sirve al PAN o PRD un PRI debilitado en caso que se conviertan en aliados para las diputaciones federales y el Senado.

Lo dicho, no aprenden que la ropa sucia se lava en casa.

Atrás quedaron  las fotos donde presumían unidad hace algunos meses.

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La Caminera...Mensajes….Mientras el diputado federal lanzó el arsenal contra la dirigencia estatal de su partido, este viernes rendirán protesta al cargo diversos miembros del equipo anabelista, y entre ellas está la ex titular del Instituto de la Mujer, Marisela Cuapio, ligada al grupo del ex gobernador Mariano González Zarur, y padre de González Aguirre. ¿Cuáles son los mensajes entre líneas?
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Ahora sí, la última y nos vamos...Mesa de opinión. Interesante resultó el ejercicio de la mesa del Bestiario con el análisis de los partidos políticos en Tlaxcala y lo que viene., donde participaron Javier Martínez de Sulus Creatividad en Políticas Públicas; Manuel Fernández de Inventiva México y el politólogo Luis Girón.
Los datos arrojan que a nivel federal y estatal la percepción por Morena son altas, pero a nivel ayuntamientos estas cambian por el desencanto, lo cual pareciera evidenciar que aun hay tiro, y que la percepción sobre la 4T a nivel estado puede cambiar, luego que el ejercicio del poder desgasta a cualquiera.

El tablero del poder y el ajedrez político comenzó a moverse de cara al 2024, en donde la gobernadora Lorena Cuéllar y su partido el Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), están confiados en que la operación electoral les dará la mayoría de posiciones en disputa.

La morenista mantiene el control y a su grupo compacto, además comenzó a jugar sus cartas, no propiamente del partido que opera a placer, sino con personajes de otros institutos políticos en estrategias que parecen casuales, pero tienen sus efectos muy bien calculados.

Quienes hacen política en el estado saben que la forma de enfrentar a la maquinaria morenista es concretar una alianza, habrá qué ver si la oposición se pone las pilas.

En los cuartos de guerra del PRI, PAN y PRD su prioridad es ir juntos, pero cada día que pasa se aprecia complicado el panorama, y más si los berrinches de algunos personajes prevalecen.

Solo aprovechar y esperar el desgaste del partido en el poder sería un craso error.