Mariana LOVERA | A más de un año de que venciera el plazo legal para actualizar sus normas internas, por lo menos 10 municipios de Tlaxcala siguen operando sin un Reglamento de Bienestar Animal, lo que deja en un vacío jurídico las denuncias por crueldad y limita cualquier acción legal contundente contra agresores.
La lista de omisos incluye a la capital del estado, además de Huamantla, Xaltocan, San José Teacalco, Españita, Quilehtla, Terrenate, Tocatlán y Zitlaltépec. Ninguno ha firmado tampoco el convenio de colaboración con la Coordinación de Bienestar Animal (CBA), herramienta indispensable para que esta instancia estatal apoye en la atención de reportes ciudadanos.
La ley aprobada en diciembre de 2022 les dio solo 60 días para ponerse al corriente. Ese plazo expiró hace más de un año. El Congreso local ha emitido exhortos, las asociaciones han alzado la voz, y aún así el marco regulatorio brilla por su ausencia en esos territorios.
Lesdy Liliana Chávez Cota, titular de la CBA, lo dijo sin rodeos: de nada sirve que los ayuntamientos tengan el reglamento «en un archivo» si no lo aplican. Y calificó como incongruente que varias alcaldías soliciten asesoría o servicios de la dependencia, pero se nieguen a sellar un convenio formal.
La funcionaria lanzó una advertencia clara: los ediles que no han publicado su reglamento no están exentos de sanciones. La ley también los responsabiliza por falta de vigilancia y omisión ante casos de maltrato.
En contraste, destaca el caso de San Pablo del Monte, municipio que encabeza las estadísticas en reportes ciudadanos y que, lejos de esconderse, ha buscado orientación legal para actuar con firmeza.
Chávez Cota concluyó con un mensaje directo a los alcaldes rezagados: «Publicar el reglamento no es un trámite, es la base para que cada denuncia tenga peso jurídico y los animales no sigan desprotegidos».