Autoridades estatales y una experta internacional destacaron que la falta de acceso al agua impacta desproporcionadamente a mujeres y niñas, recargándolas con trabajo no remunerado y limitando sus derechos
Ana Sánchez // En el marco de la conmemoración mensual del Día Naranja, dedicado a erradicar la violencia contra las mujeres, la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDHT) albergó la conferencia magistral «Mujeres y el Derecho al Agua», impartida por Raquel Caballero de Guevara, procuradora general de Derechos Humanos de El Salvador y Presidenta del Consejo de Instituciones Nacionales de Derechos Humanos de Centroamérica y República Dominicana.
El evento, realizado en el Centro de Diálogo y Promoción de la Cultura de Paz de la CEDHT, reunió a personas servidoras públicas de los tres poderes del estado.
Durante la inauguración, la presidenta de la CEDHT, Jakqueline Ordoñez Brasdefer, enfatizó que el deber de las instituciones no se limita a la denuncia, sino a «conocer las múltiples aristas de la actividad humana y procurar su materialización a partir de las necesidades reales».
Destacó que, «el derecho al agua no solo se trata de infraestructura o de servicios; se trata de justicia social, de igualdad sustantiva y de derechos humanos en su expresión más básica y más humana», afirmó Ordoñez Brasdefer. Señaló que para muchas mujeres y niñas, el acceso al agua «no es un derecho garantizado al 100%, sino una lucha diaria», una carga histórica e invisible.
Por su parte, la diputada Lorena Ruiz García, presidenta de la Comisión de Igualdad de Género y contra la Trata de Personas del Congreso local, subrayó que el derecho al agua es un tema fundamental que ha mantenido «invisibilizada la experiencia de las mujeres y las niñas».
«Hablar del agua es hablar de vida, de salud, de dignidad y de igualdad, para millones de mujeres en el mundo, la falta de acceso al agua potable implica jornadas extenuantes de trabajo no remunerado, riesgos para su salud, limitaciones para su educación y obstáculos para el ejercicio pleno de otros derechos», expuso la legisladora.
Ruiz García afirmó que la desigualdad en el acceso al agua «tiene un rostro claramente femenino» y recae sobre las mujeres la responsabilidad de conseguirla, administrarla y enfrentar los riesgos de su privatización o contaminación.
La diputada concluyó haciendo un llamado a traducir las reflexiones en acciones concretas y una agenda común que defienda el agua «como lo que es: un derecho humano, no un privilegio».
El presídium del acto protocolario estuvo integrado, además por la magistrada presidenta del Tribunal Superior de Justicia del Estado, Fanny Margarita Amador Montes, y la ponente internacional, Raquel Caballero de Guevara.
