El exgobernador panista y el exsenador priista mantienen un trato político respetuoso, aunque distante, «Nos vemos poco, no nos frecuentamos», admitió

Ana Sánchez // Héctor Ortiz, exgobernador por el PAN y fundador del Partido Alianza Ciudadana (PAC), definió la naturaleza de su vínculo con uno de los políticos más emblemáticos de Tlaxcala, Alfonso Sánchez Anaya.

«Pues una relación política acometida de ambos lados», describió Ortiz, aclaró de inmediato los límites de esa relación: «No somos amigos». Sin embargo, destacó el tono del trato: «Él es un agente civilizado y tenemos una relación civilizada».

El exmandatario detalló la dinámica actual: «Nos vemos poco, no nos frecuentamos. Pero tenemos una relación muy civilizada». La declaración de Ortiz pone sobre la mesa el tipo de interacciones que, más allá de las rivalidades partidistas históricas, se dan entre figuras de la clase política tlaxcalteca con larga trayectoria.

La descripción de una conexión «civilizada» pero no amistosa refleja un entendimiento profesional y de respeto mutuo, en un ambiente político donde las lealtades y confrontaciones suelen dibujar líneas más marcadas.

Esta relación se enmarca en un contexto donde Ortiz, desde su partido local, ha buscado mantener una línea independiente frente al oficialismo morenista y a otras fuerzas políticas establecidas.

Como ejemplo, su respuesta al ser cuestionado sobre si su partido decantará por algún candidato a la gubernatura de Tlaxcala, a lo que prudentemente respondió que esperará los tiempos.