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Por Jorge Ramón Rizzo*
La detención de un presidente municipal en funciones del partido gobernante Morena, es vista en Estados Unidos por The New York Times, como un esfuerzo de la administración de Claudia Sheinbaum por mostrar a Donald Trump que va enserio en el desmantelamiento de las redes que desde ciertos espacios de poder público se vinculan con los cárteles, para permitirles operar con impunidad bajo su protección.
Diego Rivera Navarro, alcalde de Tequila, Jalisco, fue detenido y relacionado directamente al Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG), dentro de los operativos que coordina Omar García Harfuch y manda un mensaje claro a la administración Trump en el sentido que no hay intocables en México y que van enserio los esfuerzos por limpiar la casa.
Además del alcalde, fueron detenidos tres funcionarios clave del Ayuntamiento de Tequila durante el operativo ejecutado por fuerzas federales este 5 de febrero de 2026. Los colaboradores capturados son el Secretario del Ayuntamiento, el Director de Seguridad Pública y el Jefe de Padrón y Licencias.
Todos ellos, son señalados por su participación en la red de extorsión y abusos, lo que los pone bajo investigación por omisiones y presuntos vínculos con el CJNG, en un hecho que debe poner a pensar a otras autoridades que han creído que por el simple hecho de estar en Morena, eran intocables.
Esta detención tiene implicaciones directas en las agendas de seguridad y económica entre México y Estados Unidos, particularmente bajo el contexto de la «Operación Enjambre» y ocurre en un momento de alta tensión donde el gobierno estadounidense ha presionado por resultados tangibles contra la «narcopolítica».
Para Estados Unidos, este evento refuerza la narrativa de que el crimen organizado ha penetrado las estructuras políticas locales de México, que ha sido un tema sostenido reiteradamente por Donald Trump, sus voceros y las agencias norteamericanas.
Para las agencias de seguridad estadounidenses, la captura de un alcalde vinculado al Cártel Jalisco Nueva Generación es vista como un avance clave, dado que este grupo criminal es uno de sus objetivos principales por el tráfico de fentanilo y la violencia transnacional que genera.
Es del conocimiento público que el gobierno de Trump ha exigido específicamente el arresto de políticos mexicanos, incluidos miembros de Morena, sospechosos de vínculos con el narcotráfico.
Y, aunque aún no existe un pronunciamiento oficial directo y específico de la administración Trump por medio del Departamento de Estado o de la Embajada de Estados Unidos sobre la detención de Rivera Navarro; ésta es vista como una respuesta oportuna a la presión estadounidense para mostrar resultados concretos contra las mafias mexicanas.
Amigos comunicadores que trabajan en Washington para medios como Reuters y MSN, me confiaron que ven al alcalde de Tequila como un peón que se sacrifica en el tablero, para evitar que caigan piezas más importantes.
Recordemos que la Casa Blanca ha sostenido que existe una «relación intolerable» entre los cárteles y el gobierno mexicano. Por lo que Claudia Sheinbaum se empeñó en dejar clara la postura de cero tolerancia a quien delinca trátese de de quién se trate y sin distingo alguno por el partido político al que pertenezca.
Aunque se esperaran más arrestos de ‘peces mucho más gordos’, ya cayó el primero y pareciera que la acción lleva una dedicatoria a la Casa Blanca… Yo diría que están enviando un ¡Tequila para Trump!
*Periodista/Tlaxcala